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Competitividad y el ICE

Actualizado el 13 de agosto de 2013 a las 12:01 am

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Es preocupante que las tarifas eléctricas en Costa Rica se hayan duplicado en los últimos años. Este aumento lo justificó el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) ante la Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) por el incremento de los costos de operación, mantenimiento, comercialización, depreciación de activos, compra de energía a generadores privados, uso de energía térmica y los gastos administrativos.

No obstante, cuando analizamos los incrementos, lo que resulta más relevante es que el ICE está pagando sus inversiones entre 12 y 20 años, cuando su vida útil es de 40-50 años. Este rubro pasó de un 9% en el 2006 a un 23% en el 2012. Esto se debe a las nuevas figuras de arrendamiento y fideicomisos que está utilizando el ICE para el financiamiento de sus proyectos. Los costos de comercialización y operación crecieron de un 5,7% en el 2006 a un 13% en el 2012. A mediados de década pasada, la compra de energía a cogeneradores privados fue relevante en las tarifas, pero ese rubro bajó a solo un 22% en el 2012.

Por otra parte, es importante destacar que las inversiones en las plantas hidroeléctricas del ICE se han aumentado exponencialmente en los últimos años, el plazo de la construcción se ha ampliado de 5 a 10 años y la eficiencia ha disminuido por la vulnerabilidad climática. También es relevante destacar que cada vez se dificulta más encontrar buenos sitios para desarrollar nuevos proyectos, lo cual va a significar mayores costos.

Otras energías. Existen otras energías renovables, aparte de la hidro-, que Costa Rica viene investigando, desarrollando e invirtiendo con éxito en los últimos años. Estas son la energía eólica, solar, biomasa y geotérmica. De hecho, actualmente nuestra oferta es hidro- 80%, eólica 2%, geotérmica 8% y térmica 9%.

La energía eólica, es una tecnología que se ha desarrollado aceleradamente en Costa Rica y tiene un gran potencial. No obstante, se requiere respaldo térmico o hidro- para compensar la variación de la velocidad del viento. En el campo de la biomasa, Costa Rica tiene también una gran oportunidad de crecer a costos competitivos, especialmente, en la época seca. Respecto a la energía solar, el país no ha avanzado, pese a tener grandes condiciones por poseer zonas de alta radiación. Es relevante destacar que, en los últimos años, la energía solar se viene abaratando por nuevas tecnologías.

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En lo referente a la energía geotérmica, hay que recalcar que es la más barata y estable debido a que no está sujeta al clima. Esta energía es firme y compensa la alta variabilidad de otras. No obstante, su mayor limitante ha sido la resistencia de los ambientalistas, que se oponen a una explotación sostenible por la ubicación cerca de los parques nacionales. Por último, está el gas natural, que es de bajo costo, seguro, de alto poder calorífico, limpio, estable y eficiente. Sin embargo, en Costa Rica no se toman decisiones y las oportunidades se pierden, mientras que en otros países se explora y se desarrolla el gas natural con gran cuidado del medioambiente.

La salida a largo plazo. Es importante que el ICE mantenga el monopolio de la transmisión con tarifas reguladas. La distribución y comercialización deben permanecer a cargo de empresas municipales, Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y cooperativas, con un canon regulado por la Aresep. Pero la producción debe ser más competitiva. No podemos seguir limitando a una empresa privada responsable y eficiente en ofrecer a precios competitivos la generación de electricidad. No debemos darnos el lujo de perder competitividad por los altos costos de la energía eléctrica.

En las ultimas contrataciones públicas del ICE por más de 400 MW de energía eólica e hidroeléctrica, los costos ofrecidos fueron entre 8,4 y 12 centavos de dólar por kWh, que son casi la mitad de los costos logrados por el ICE en Pirrís, y la CNFL en PE Valle Central. Por otra parte, es impresionante que el ICE esté quemando combustibles e invirtiendo más de $200 millones anuales en la compra de combustibles fósiles, cuando tiene la posibilidad de ampliar la participación del sector privado en energías renovables a costos inferiores. Lo anterior, con el agravante de que la energía térmica contamina con gases invernadero. Es importante destacar que, en este verano, más del 30% de la energía que utilizamos es térmica y cada vez la factura va en aumento.

Cambiar la ley. No podemos seguir limitando al ICE en las posibilidades de comprar energías a los generadores privados por la miopía de unos pocos legisladores, que creen que esa entidad debe ser el único productor, sin valorar su competitividad y la oportunidad que le ofrece el mercado. El ICE debe tener la libertad, no la obligación, de comprar energía más económica. No podemos continuar fomentando un modelo de altos costos y que los consumidores paguen la factura. Costa Rica debe competir en un mercado globalizado y el ICE debe tener la posibilidad de comprar energía en forma transparente a generadores privados responsables cuando sus costos sean más competitivos y estables.

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No limitemos a un 30% la posibilidad de comprar energía a los privados. Aprovechemos la Línea de Transmisión de Integración Eléctrica de Centro América y vendamos los excedentes, o compremos cuando tengamos escasez o el mercado nos ofrezca oportunidades.

Señores diputados, ustedes tienen la palabra. Si no hay reforma, muchas industrias y empleos se irán del país y todos los costarricenses seguiremos sufriendo un modelo que debe cambiar por el bien del ICE y de todos.

La virtud de mayor competencia con nuevos productores de energía renovable solo favorece la eficiencia y el crecimiento, y reduce los riesgos financieros por mayor endeudamiento del ICE.

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