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Cacería deportiva y turismo

Actualizado el 20 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

La caceríadeportiva como herramienta de desarrollo

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Cacería deportiva y turismo - 1
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Cacería deportiva y turismo - 1

En Perú, bajo la supervisión de la Unesco, en el coto de caza El Angolo, se está desarrollando un programa para promover la caza deportiva y el turismo social. El biólogo Jeff Pradel, a cargo del proyecto, demostró las conveniencias de este programa que controla la caza deportiva del venado de cola blanca en las 10.000 hectáreas del coto de caza.

Demostrando la importancia de la caza deportiva como fuente de desarrollo y los beneficios que se derivan en las poblaciones aledañas en esta actividad, Pradel planteó la cacería deportiva como herramienta en la reconversión de actividades económicas de núcleos humanos subdesarrollados, e insistió en que la caza deportiva puede ser un medio recaudador de fondos para el cuidado y mantenimiento de este valioso recurso renovable natural que es el venado, pero insistió en que se debe realizar una previa evaluación del impacto que genera la actividad para lograr un correcto manejo de la fauna.

La caza deportiva debe ser considerada en nuestro país como una actividad económica que debemos explorar y explotar. En otros países, esta actividad contribuye al aprovechamiento directo y sostenible de las especies de fauna silvestre de interés deportivo, además de generar altos ingresos económicos para el país y, en forma directa, a las poblaciones rurales más desatendidas.

La actividad bien aplicada puede contribuir eficientemente en la lucha contra la pobreza ya que se lograría una importante transferencia de dinero de la ciudad al campo. Además, con la actividad se protege la fauna, porque la cacería es controlada y direccionada a especies permitidas.

También contribuye a generar ingresos locales importantes, por las inversiones que realizan los cazadores en hospedajes, alimentación, contratación de guías y asistentes.

Un hecho que marca la trascendencia de la cacería deportiva como factor de protección de la fauna es el caso de los venados en los Estados Unidos. La caza deportiva en los Estados Unidos genera más de $5.000 millones en licencias. Ha creado más de un millón de puestos estables de trabajo sin contaminar , recuperando y mejorando el ambiente y con un constante aumento en los números de la fauna.

No hace mucho se debatió en Sudáfrica, en el Parque Nacional Kruger, sobre la necesidad de eliminar casi 13.000 elefantes que se habían convertido en una plaga para los habitantes de las zonas cercanas, acabando con los cultivos y en ocasiones atacando a las personas hasta matarlas. Los grupos proteccionistas se oponían, y el presidente no quería autorizar la caza. En poco tiempo, comenzaron a verse los efectos sobre el ecosistema. Los elefantes estaban destruyendo su propio hábitat, tuvieron que autorizar la matanza regulada. Kenia, que había prohibido junto con Tanzania la caza deportiva en la década de los 70 comenzó, junto con sus vecinos a tener serios problemas con sobrepoblaciones especialmente de elefantes, rinocerontes y leones. Tanzania revocó la prohibición y reabrió la caza deportiva. Hoy, gracias a la plata que pagan los cazadores, puede manejar sus poblaciones de fauna y su hábitat, y ha logrado recuperar las poblaciones de elefantes, rinocerontes y leones. Kenia está a punto de reabrir esta actividad.

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Entre el personal de conservación y gestión de la fauna y la flora silvestre , se extiende el convencimiento de que el futuro de la fauna y la flora en los países en desarrollo depende sobre todo de su capacidad para producir beneficios para la población rural y de que para ello lo mejor es dar a ésta el derecho y la responsabilidad de manejar estos recursos.

Para las poblaciones rurales, la mayor fuente potencial de beneficios derivados de la fauna y de la flora silvestre es el turismo orientado a la naturaleza, incluida la caza deportiva. Por ejemplo, en 1996, la caza deportiva por sí sola aportó $225 millones estadounidenses a las economías de Sudáfrica, República Unida de Tanzania, Zambia y Zimbaue. El turismo en entornos silvestres puede aportar mucho más que ahora pues crea muchas fuentes de trabajo y requiere de una serie de bienes y servicios que las poblaciones locales pueden ofrecer.

¿ Cómo se pueden lograr estas metas? Lo primero que debemos hacer es tomar conciencia de cuánto vale nuestra fauna. Solamente una fauna que tiene valor monetario es defendida y cuidada. Encontraremos ejemplos en África, en toda Europa, en los Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y muchos otros países. Todos estos países han tenido sus respectivas faunas al borde de la extinción, y todos ellos, sin excepción, han logrado recuperarlas y explotarlas adecuadamente.

Lo planteado no es una utopía. Este esquema se ha repetido una y otra vez desde hace 90 años en tres continentes y múltiples naciones, siempre con éxito. Puede o no ser del agrado de unos y de otros, pero es lo único que tenemos para asegurar la continuidad de nuestra fauna, su usufructo por parte de todos los ciudadanos, sin distingos sociales ni económicos, ya que harán un gran aporte económico a nuestro país.

Para lograr nuestros fines es necesario crear una estructura jurídica copiando el sistema universal actualmente en uso, ya previamente probado. Solamente tenemos que introducir eventualmente aquellas pequeñas disposiciones necesarias para adaptarlo a nuestra fauna.

Ramón Lamboglia Castillo. Presidente de la Asociación de Reservistas de Costa Rica

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