Opinión

Auditorías administrativas en instituciones públicas

Actualizado el 22 de noviembre de 2012 a las 12:00 am

La ciudadaníademanda una reorganización de las instituciones públicas

Opinión

Auditorías administrativas en instituciones públicas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En la actualidad se ha incrementado entre los costarricenses una gran preocupación por la crisis administrativa, financiera y operativa en que se encuentran algunas instituciones públicas, como la Caja Costarricense del Seguro Social, el Instituto Costarricense de Electricidad, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes y Ministerio de Educación Pública, por lo que exigen a las autoridades gubernamentales su fortalecimiento y sostenibilidad en el tiempo, si se quiere convertir al país en uno desarrollado y competitivo.

Las auditorías administrativas son una valiosa herramienta de control, poco utilizada en las empresas públicas, que permiten detectar o anticiparse a problemas dentro de la organización y así buscar su inmediata solución. Se debe tener presente que la mayoría de las anomalías detectadas en el uso de los recursos financieros son principalmente producto de una mala gestión administrativa y ausencia de un control interno efectivo.

El análisis debe contemplar toda la estructura organizacional, una evaluación integral en todos sus niveles departamentales en el cumplimiento de metas y objetivos de corto, mediano y largo plazo, estrategias de desarrollo y personal idóneo, entre otras.

Este estudio deberán realizarlo profesionales externos y con gran experiencia en el campo para que su trabajo sea de total independencia.

Es imprescindible evaluar el desempeño de todos los funcionarios que tengan puestos de gerentes, directores o jefes de acuerdo con su capacidad administrativa, gerencial y técnica, su disposición para trabajar en equipo, fomentar un buen ambiente de trabajo y su compromiso para buscar la honestidad y la excelencia.

En las instituciones públicas no es sencillo despedir un jefe o un funcionario, aunque no cumpla a cabalidad con sus obligaciones; una gran mayoría adquiere en propiedad su puesto, dificultando aún más cualquier acción en su contra, lo que amerita una revisión, nuevas políticas y un diálogo permanente con los gremios, que facilite tomar acciones en beneficio de la organización y del país.

Ante esta realidad, los subalternos en muchas ocasiones prefieren callar para evitar represalias y acoso laboral entre otros; sin embargo, la desmotivación y un mal ambiente provocan una baja en la calidad del trabajo. La gestión pública no es fácil y muchas veces se hace necesario escoger nuevos jefes y personal en general, cuando así lo amerite, que cumplan con los requisitos necesarios, a fin de lograr eficiencia y armonía en el trabajo y no por un simple capricho o compromiso del superior.

PUBLICIDAD

Los ciudadanos demandan una reorganización de las instituciones públicas, capaces de ofrecer una gestión transparente en el uso de los recursos públicos, que devuelvan la confianza y que brinde una atención de calidad y oportuna a los usuarios.

Con medidas como estas, se logrará una mejor estabilidad económica, política y social que todos deseamos.

  • Comparta este artículo
Opinión

Auditorías administrativas en instituciones públicas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota