Opinión

Arsénico, riesgo y salud pública

Actualizado el 17 de agosto de 2012 a las 12:00 am

Lamentablemente, sí se potabilizó el agua por decreto

Opinión

Arsénico, riesgo y salud pública

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Motivado por lo delicado del asunto y su impacto en la salud pública y en los usuarios de la Caja Costarricense de Seguro Social, quisiera referirme al ensayo del Dr. Darner Mora, aparecido el pasado 10 de agosto en la sección Opinión de este periódico, con relación al arsénico.

La evaluación de la toxicidad del arsénico es compleja (puede ser aguda o crónica), puede variar de un órgano a otro con la edad, genética, genero, dieta, condición fisiológica y estado de salud. Una manera simple de caracterizar la toxicidad aguda es utilizando la dosis letal 50 (DL50), que es la cantidad del tóxico capaz de matar el 50% de una población en estudio, y que puede variar significativamente dependiendo del control de los factores mencionadas arriba (Hodgson, E. A textbook of modern toxicology 3rd ED., Wiley, 2004, p 4).

La diferencia en toxicidades del arsénico 3 y el arsénico 5 mencionada por el Dr. Mora en su ensayo, puede que corresponda a la diferencia en las LD50. Pero utilizar este dato de toxicidad aguda para tomar decisiones sobre los posibles efectos tóxicos crónicos en una población humana diversa, permitiendo que la concentración del arsénico sea de 50 ug/L en el agua de bebida, además de erróneo e ingenuo, es ignorar otra característica de su tóxico dinámica: que el organismo es capaz de biotransformar el arsénico a un compuesto metilado, cuya toxicidad es diferente al arsénico original (Hughes, Michael. Toxicology Letters 133 (2002) 1–16). Pero aún más importante que eso es que esta manera de interpretar los datos toxicológicos es muy peligrosa y a la ligera, ya que la LD50 mide el 50% que murió, pero no se consideran las condiciones de salud en las que quedó el otro 50% y cuál fue su supervivencia y calidad de vida. Estos estudios se hacen en ratas, ratones y otros animales de laboratorio. Nunca se puede saber cuán segura es su extrapolación a poblaciones humanas. Cabe preguntarse si los que promueven estas ideas tan peregrinas se expondrían ellos o sus familias a ingerir agua con arsénico, basados en este tipo de estudios.

Utilizando toda la información toxicológica disponible se han calculado probabilidades (el riesgo) de morir de cáncer debido a la exposición a agua del tubo que contiene arsénico ( National Resources Defense Council Arsenic and Old Laws A Scientific and Public Health Analysis of Arsenic Occurrence in Drinking Water, Its Health Effects, and EPA's Outdated Arsenic Tap Water Standard http://www.nrdc.org/water/drinking/arsenic/exesum.asp ). Estos datos muestran que con 10 μg/L de arsénico, la probabilidad es de 1 en 500, pero que con 50 μg/L, la probabilidad es de 1 en 100.

PUBLICIDAD

Esta información sirve para tomar decisiones en salud pública. El nivel de arsénico regulado en el agua dependerá del riesgo que quiera tomar el Estado al suministrar agua con una cierta cantidad de arsénico a la población. El balance que hay que hacer es el daño a la población vs. el costo del tratamiento del agua para su potabilización. Demos agua con 50 ug/L y esperemos que 1 persona en 100 pudiera desarrollar un cáncer durante su vida.

La ciudad de Cañas tiene 30.000 habitantes. Una probabilidad del 1% para esta población corresponde a 300 vidas en riesgo de adquirir cáncer debido al agua que consuman durante su vida. Desconocemos desde cuándo los acueductos de Guanacaste han estado contaminados con arsénico, y no tenemos datos epidemiológicos que muestren si hay incrementos en las enfermedades y lesiones causadas por el arsénico en poblaciones expuestas, pero lo cierto es que el artículo 21 de la Constitución Política dice que la vida humana es inviolable. Suministrar agua con una sustancia reconocidamente tóxica ¿es violar la vida humana?

Pero lo terrible es que sí potabilizaron el agua por decreto. El Ministerio de Salud, con el conocimiento del Laboratorio Nacional de Aguas, si es que el Ministerio participó en la redacción del decreto o en su revisión, publicó el lunes 7 de mayo del 2012, el DECRETO EJECUTIVO N° 37083-S, REGLAMENTO PARA LA CALIDAD DEL AGUA PARA CONSUMO HUMANO EN ESTABLECIMIENTOS DE SALUD, que contiene una Nota que a la letra dice: "NOTA: en sistemas de abastecimiento de agua clorados el Arsénico valencia 3 pasa a Arsénico valencia 5, disminuyendo su toxicidad 10 veces.

En estas condiciones se podría permitir un valor máximo de 50 μg/L de Arsénico".

Según mi criterio ese fue un lunes negro para la salud pública de este país, que hace inútil cualquier discusión posterior al respecto.

  • Comparta este artículo
Opinión

Arsénico, riesgo y salud pública

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota