Opinión

Anécdotas sobre dos economistas que admiro

Actualizado el 19 de febrero de 2014 a las 12:00 am

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Anécdotas sobre dos economistas que admiro

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Durante muchos años he balanceado mi pensamiento en economía entre ideas y políticas como las de dos colegas a quienes deseo dar reconocimiento merecido mediante este artículo: uno es mayor que yo y el otro es un poco menor.

Durante mis estudios en la Universidad de Costa Rica (UCR) fui asistente del primero, el doctor Eduardo Lizano Fait, por un breve período, y, cuando le pedí consejo sobre mi proyecto de tesis doctoral desde la Universidad de Sussex en Inglaterra, me respondió así: “Róger, no perdamos tiempo explicando los aciertos de tus ideas. Es más útil ir al grano planteándote algunas dudas y críticas”. Entonces, procedió a escribir varias páginas sobre aspectos que no le parecían.

El segundo, el máster Guillermo Zúñiga Chaves, quien fue mi colaborador durante un semestre en un curso de posgrado en la UCR, recientemente presentó diez puntos sobre su gestión como ministro en el segundo gobierno de Óscar Arias, más pocos meses como diputado del gobierno de Laura Chinchilla.

Empleo. Al respecto, hoy le repito a Guillermo exactamente lo mismo que don Eduardo me dijo en 1977. Un periodista intituló una entrevista con Guillermo, citando estas palabras de él: “Empleo, primera tarea para Zapote”. Estoy en desacuerdo con esta (última) expresión, lo cual explicaré ahora brevemente, haciendo constar que no improviso: mi tesis doctoral fue, precisamente, un estudio histórico de la fuerza laboral y el empleo en Costa Rica y otros países, desde finales del siglo XV hasta mediados del siglo XX.

En esa obra encontré que el empleo en sistemas económicos capitalistas como el nuestro no es ni debe ser prioridad –mucho menos, exclusividad– para los Gobiernos. Hay varios otros aspectos de la economía que deben ser atendidos antes o, por lo menos, simultáneamente. Me refiero a la distribución del control de la riqueza y del ingreso entre los sectores mayoritarios de la sociedad.

Arma de doble filo. Resulta que el empleo, en sí, es un “arma de doble filo”: en el plazo corto es, obviamente, provechoso para esos sectores, pero, si no se corrigen diversos aspectos estructurales de la economía, el impulso del empleo puede agravar o ahondar los problemas de ellos a medio y largo plazos. Y sostengo que eso es lo que ha estado ocurriendo en Costa Rica y, también, en países “avanzados” como Estados Unidos de Norteamérica.

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Ese fenómeno contradictorio se deriva de la tecnología y la técnica del capitalismo. En este sistema, la introducción de innovaciones productivas suele ser generada o adoptada, de hecho, principalmente, para ahorrar mano de obra en beneficio de sectores minoritarios.

Desarrollo. Consecuentemente, el mismísimo concepto de “desarrollo” impulsado por dicho sistema implica, y casi siempre tiene, el efecto de reducir –o limitar– el crecimiento del empleo. Ciertamente que las inversiones e innovaciones técnicas de inmediato pueden estimular empleo, pero, una vez absorbidas, suelen ser acompañadas o seguidas por desplazamientos de mano de obra, frenos y limitaciones de su crecimiento.

Lo anterior ha sido demostrado abundantemente por los economistas que estudian los llamados “ciclos” de producción, característicos de los sistemas capitalistas. Los países solo pueden controlar esos “ciclos” mediante intervenciones profundas en la estructura económica, las cuales suelen ser resistidas férreamente por quienes la controlan, conduciendo a confrontaciones sociales de gran alcance.

Al respecto, vean la experiencia actual de Barack Obama, presidente de Estados Unidos de Norteamérica!, y consulten el reciente libro de Alan Greenspan (2013), expresidente del Federal Reserve Bank (banco central) de ese país. De igual manera, tomen en cuenta las consecuencias específicas de los gobiernos de Óscar Arias y Laura Chinchilla, juntamente con los entretelones descritos diplomáticamente en un libro reciente de Eduardo Lizano y los diez puntos de Guillermo Zúñiga en el periódico mensual Ojo (enero del 2014).

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