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Abdenago Brenes Hine: La doble moral y la marihuana

Actualizado el 19 de junio de 2015 a las 12:00 am

La libertad con responsabilidad debería ser el norte en la educación de los hijos

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Abdenago Brenes Hine: La doble moral y la marihuana

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¿Qué entendemos por doble moral? La doble moral es la posición mental que nos hace abrir un paraguas para protegernos del sol de medianoche y cerrarlo para evitar el sol de mediodía.

En otras palabras, la doble moral procura evitar el mal, pero en el fondo lo promueve al defender lo insostenible.

En el país hay un debate sobre la conveniencia de legalizar el uso médico de algunos compuestos químicos obtenidos de la planta cannabis. Los argumentos a favor de tal iniciativa han sido contundentes y profusamente documentados por científicos de diversas partes del mundo. Sobre ello no me referiré. El presente escrito trata sobre la conveniencia de legalizar el uso recreativo, o como se le quiera llamar, de esta planta utilizada desde hace cientos de años por los indígenas nativos de las Américas.

¿Quiénes son los más interesados en prohibir el cultivo libre de esta planta? Respuesta corta: los narcotraficantes. En efecto, si cada persona interesada en fumarse unos cigarros de marihuana pudiera sembrar unas cuantas matas en el patio de la casa, desaparecería el negocio multimillonario de la comercialización de picadura, el cual florece en las sombras, es respaldado por armas y permea ampliamente todos los barrios de Costa Rica.

Estos grupos promueven las luchas entre pandillas, alimentan el blanqueo de capitales y exponen a la ciudadanía a balaceras y otros hechos de violencia. ¿Acaso ya olvidamos las cruentas peleas en Chicago y otras ciudades de los Estados Unidos durante la época de la ley seca en los años veinte del siglo pasado?

Se derramó mucha sangre al prohibir la fabricación y consumo de cerveza, hoy un despropósito risible y macabro.

¿Se debe castigar al usuario? Respuesta corta: No, mientras no cometa delitos.

Una cosa es consumir una copa de vino, manejar un vehículo y tener un accidente; otra, consumir botella y media de vino, manejar y tener un accidente.

La ley de tránsito deberá establecer en su reglamento los límites de lo permisible, tanto cuando haya consumo de alcohol como de otras drogas.

La libertad de cultivo de marihuana, ¿ incrementaría el consumo en el país? Posiblemente sí, pero lo anterior debe ser analizado a la luz de una diversidad de aspectos que atañen la condición socioeconómica, la educación, la integración familiar y las posibilidades recreativas y culturales de las comunidades.

En todo caso, es mejor tener un hijo adicto a la marihuana que produce su propia “yerba”, que uno que arriesga su vida al visitar búnkeres para conseguirla.

Un muchacho que crezca en un ambiente sano, rodeado de familiares que lo aman, lo respetan y lo apoyan correrá un riesgo mucho menor de caer en el abismo de la drogadicción profunda que aquellos que se desenvuelven en ambientes hostiles y malsanos.

¿Debería prohibirse el cultivo de planta alguna en el mundo? Respuesta corta: no. Una cosa es una planta y otra el producto obtenido mediante procedimientos químicos en laboratorios especializados.

Si bien es cierto una familia puede llorar una desgracia ocurrida por el alcoholismo de un miembro de su grupo, en lo social no parecería muy acertado prohibir el cultivo de la caña de azúcar, la remolacha azucarera, la papa, la cebada, la uva, el maíz, el arroz, el agave y la palma de coyol, a base de los cuales se produce guaro, vodka, ron, whisky, cerveza, vino, pisco, chicha, saque, pulque, tequila y vino de coyol.

Una cosa es la amapola y otra, el opio; una cosa es la coca y otra, la cocaína.

Las sociedades deben emitir leyes para proteger la salud de sus integrantes considerando las diferencias existentes entre las plantas y los productos químicos derivados de ellas. De manera análoga, no pude prohibirse la comercialización de disolventes para pinturas, pero debe cuidarse que los jóvenes no los inhalen para drogarse.

¿Debe regularse la producción y comercialización de la marihuana? Sí. Al igual que los licores, los cuales son legales y cuyo consumo afecta la salud. El Estado debe promulgar leyes y reglamentos que regulen la producción y comercialización de la marihuana considerando los aspectos restrictivos de la obtención, venta y consumo de productos químicos derivados (para usos médicos), la proporcionalidad del cultivo para autoconsumo y la vigilancia para impedir el narcotráfico.

En resumen, en temas como este, la libertad con responsabilidad debería ser el norte que nos guíe en la educación de nuestros hijos.

(*)El autor es ingeniero agrónomo

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