Un mayor porcentaje de empresarios planea incrementar las contrataciones en el tercer trimestre, comparado con los que más bien piensan disminuirlas

 27 julio, 2015

Generar mayor confianza en el sector empresarial es una de las mejores estrategias que puede aplicar el Gobierno, habida cuenta de la precaria situación fiscal y las dificultades de la inversión pública. La confianza en el sector privado promueve la inversión, atiza el crecimiento y genera fuentes de trabajo. Afortunadamente, el clima se ha recuperado, pero hay aún lunares que se deben mejorar.

Según la XXII Encuesta Trimestral de Opinión de Empresarios, hecha por el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE), un alto porcentaje de empresarios costarricenses planea incrementar las contrataciones en el tercer trimestre, comparado con los que más bien piensan disminuirlas. El balance positivo es de un 9,13%. Lo importante, sin embargo, es indagar sobre las razones que apuntalan la recuperación.

Si aumenta la contratación, es señal de que las empresas esperan ver incrementada la demanda de sus bienes, lo cual apunta a las perspectivas de crecimiento de la producción. Los sectores más dinámicos son construcción, con un 30% de aumento esperado, seguido por manufactura y comercio con un 20% cada uno. Esas tasas de generación de empleo contrastan, en parte, con la visión menos optimista recogida en el índice mensual de actividad económica (IMAE) en mayo de este año, donde se contabiliza un decrecimiento real de la manufactura (-3%), junto con agricultura (-3,5%). Si efectivamente está mejorando la manufactura –lo cual sería una buena noticia– probablemente se reflejarían en las próximas mediciones del IMAE.

Según la encuesta, los constructores atraerán más empleados al haber formalizado más contratos en su campo. Los industriales también consiguieron nuevas contrataciones y ven a sus empresas crecer, y los comerciantes han percibido una mayor demanda de los consumidores. Pero ¿por qué más propietarios y consumidores se aventuran a invertir y comprar? Hay, desde luego, muchos factores, incluyendo la estabilidad cambiaria y monetaria, menores tasas de interés y el crecimiento de la población, aparejado a una mayor demanda en casi todo. Pero detrás de estos factores subyace algo fundamental: un mayor grado de confianza. Sin ella, difícilmente los costarricenses se atreverían a invertir y consumir.

Otro aspecto que apunta a mejorar los índices de confianza son las declaraciones del presidente, Luis Guillermo Solís, en respaldo al régimen de zonas francas, la semana pasada. Un viceministro lo había puesto en tela de duda, sobre todo por los incentivos tributarios que durante años ha extendido la legislación y que han servido para atraer inversiones por muchos millones de colones, generar empleo y difundir conocimientos ( knowhow ). El presidente y su ministro de Comercio Exterior, Alexánder Mora, lo pusieron en su lugar al aclarar que piensan mantener ese régimen, pues sería impropio socavar la seguridad jurídica y la confianza, lo cual fue celebrado por representantes del sector privado.

La nota discordante proviene del ministro de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Welmer Ramos, por su forzado proteccionismo en ciertos sectores agrícolas –arroz, aguacates y otros–, su creciente dirigismo estatal y sus deseos de reestructurar unilateralmente la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) sin tomar en consideración la opinión de los representantes del sector privado. Independientemente de si la Comisión ha funcionado adecuadamente o si requiere ajustes administrativos o logísticos para mejorar, el hecho es que su existencia e independencia son fundamentales como válvula de escape para garantizar el buen funcionamiento del sistema de precios y la libertad de industria y comercio, como manda la Constitución. Esperamos que el ministro recapacite, piense en el impacto de sus actuaciones sobre la confianza del sector empresarial y comience a marchar, con el ministro de Comercio Exterior, por la senda de un esfuerzo conjunto entre los servicios públicos y privados para mejorar el desarrollo de Costa Rica.