Opinión

EDITORIAL

Una intervención clave

Actualizado el 01 de agosto de 2014 a las 12:00 am

Un día antes de que asumiera la nueva Administración, el Hospital Calderón Guardia fue intervenido para intentar paliar su aguda crisisde gestión

Sobre el Calderón Guardia pesa una declaratoria de estado de emergencia, desde el incendiodel 2005

Opinión

Una intervención clave

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Si usted ingresa al Hospital Calderón Guardia en una ambulancia después de un accidente, recibirá una atención del Primer Mundo y accederá a uno de los mejores centros médicos de la región. Si acude de otra forma al servicio de Emergencias, se enfrentará con las insuficiencias de un país subdesarrollado. Si asiste a la consulta externa y es incluido en las listas de espera, es probable que espere durante años, dependiendo de su enfermedad y de la especialidad a la que fue remitido.

Un día antes de que asumiera la nueva Administración, el Hospital Calderón Guardia fue intervenido para intentar paliar una aguda crisis de gestión que se reveló, en toda su magnitud, tras el catastrófico incendio del 2005. El objetivo del proceso es que la institución recupere su funcionalidad “en un ciento por ciento” y que las realidades contradictorias antes descritas dejen de existir, a favor de los pacientes y asegurados.

Aunque no es, ni mucho menos, el único desafío que afronta la Dra. María del Rocío Sáenz como presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), y el Gobierno que la llevó al cargo, el Hospital Calderón Guardia es su problema más urgente y por el que será evaluado el inicio de su mandato. Tan solo en los últimos meses, el servicio de Ortopedia estuvo al borde del colapso y debieron trasladarse equipos del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) para evacuar la presa de cirugías que se habían acumulado.

Sobre el Calderón Guardia pesa una declaratoria de estado de emergencia, desde el incendio del 2005. A las dificultades operativas del centro hospitalario, algunas de las cuales son crónicas, se suman las consecuencias del presunto intento de fraude con insumos ortopédicos por $2,3 millones. En la actualidad, siete de sus departamentos más importantes se mantienen intervenidos y están en curso 17 investigaciones contra funcionarios de la institución.

Estas condiciones adversas lastran aún más la eficiencia y capacidad administrativa de uno de los complejos más sofisticados y modernos de Latinoamérica, que atiende a una población de 1,5 millones de habitantes, gestiona un presupuesto anual de ¢103.000 millones y es el eje de la red conformada por los hospitales de Limón y de Guápiles.

La Dra. Sáenz admitió que hay 175.000 pacientes en listas de espera en las entidades nacionales, y que el Calderón Guardia tiene una prioridad absoluta en la ejecución de planes de mejoramiento inmediato, especialmente en servicios como Emergencias y Ortopedia. Ya en el 2011, la Unidad Técnica de Listas de Espera (UTLE) de la Gerencia Médica de la CCSS realizó una cuantificación total de 583.921 citas pendientes, entre las que se encontraba atención de consulta externa, diagnósticos y procedimientos quirúrgicos.

Una de las necesidades insoslayables de cualquier intervención duradera en el Calderón Guardia y en el resto de la CCSS es depurar dichas cifras y contar con un sistema de información integrado. Desde 1999, cuando las listas de espera afloraron como un problema de salud pública, el país ha intentado cuantificar los pacientes en esa situación y su impacto sobre los recursos económicos, equipamiento técnico y especialidades médicas.

Durante este lapso, el asegurado también ha visto severamente limitado su derecho a la salud y el acceso a una atención oportuna, digna y de calidad. En conformidad con estas expectativas sociales, que, en vez de decrecer, se han ido agravando, la Dra. Sáenz asumió su cargo con la intención de “atender el tema del Calderón Guardia y, ahora, el siguiente tema va relacionado con la aplicación del Expediente Digital Único en Salud (EDUS). Nosotros ratificamos la intervención en el Hospital y está apenas empezando a hacer sus primeros trabajos. Estamos esperando que nos den los informes de las acciones concretas, un aspecto que sí vimos de prioridad es el servicio de Emergencias”.

Una reciente investigación hecha por estudiantes del curso de Gerencia Médica de la Maestría en Salud Pública, de la Universidad de Costa Rica, aparecida en la revista Acta Médica Costarricense , evalúa las respuestas exitosas a las listas de espera en países desarrollados y recomienda la implementación de un sistema electrónico automatizado, la creación de mecanismos de control de calidad y evaluación del rendimiento, y centros de llamadas para la evacuación de consultas.

El equipo interventor del Calderón Guardia rendirá un diagnóstico en noviembre próximo, con el objetivo puesto en un plan estratégico de medio y largo plazo que recupere las funciones vitales del hospital donde nació el seguro social en Costa Rica. Confiemos en que, a partir de su puesta en marcha, la institución deje de ser “una anarquía… tierra de nadie”, como declaró en el pasado uno de sus funcionarios, y vuelva a ser un hospital líder, orgullo de todos los asegurados.

  • Comparta este artículo
Opinión

Una intervención clave

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota