La concesión de créditos al importador de cemento chino por el Banco de Costa Rica y Bancrédito, entre otros, aporta un rico material para utilizarlo como caso de estudio

 18 octubre

Es común en muchos centros de educación superior utilizar el “método de casos” para poner a prueba los conocimientos teóricos de los estudiantes y, sobre todo, prepararlos para enfrentar con éxito los retos de la vida práctica. Los casos son escritos por profesores o investigadores y presentan una situación con el mayor realismo posible, a efecto de que los estudiantes la analicen con profundidad y puedan, normalmente a partir de discusiones grupales, derivar conclusiones de interés profesional.

La concesión de créditos al importador de cemento chino por el Banco de Costa Rica (BCR) y Bancrédito, entre otros, aporta un rico material para utilizarlo como caso de estudio en cursos de posgrado en Derecho, Administración Pública y Administración de Negocios, entre otros.

Por un lado, presenta una parte importante de la experiencia de un empresario cuya principal actividad consiste en contratar con agencias de Gobierno la construcción de obras, para lo cual encontró conveniente buscar el apoyo de la mayor cantidad de personajes políticos, con independencia del partido y del cargo ostentado.

Los estadounidenses acuñaron el término rent seeker (procurador de rentas) para quien, más que producir con eficacia, pide favores y se agencia influencias en entidades públicas. Ese rol exige estar pegado todo el día al teléfono y los mensajes de texto. Además, es preciso contar con contrapartes (funcionarios bancarios, diputados, ministros y hasta ocupantes de cargos superiores) dispuestas a complacer.

El caso puede elaborarse incluyendo muchas de las notables debilidades exhibidas por la banca nacional en materia de gobierno corporativo. En efecto, las noticias recientes demuestran el desconocimiento de muchos directores de bancos públicos en cuanto a la más básica normativa aplicable, como la del artículo 27 de la ley 1644 (Ley orgánica del sistema bancario nacional), que les prohíbe “abarcar funciones privativas de la administración”.

También el comité de crédito del BCR, conformado por ejecutivos cuya remuneración fácilmente los ubica en el 1 % más elevado de la escala nacional de ingresos, mostró fallas en el análisis y la aprobación de operaciones por altos montos.

El caso de marras incluye un componente de créditos concedidos con garantías insuficientes por su naturaleza perecedera. También, el de una compañía aseguradora pequeña, que con un capital de $5 millones emite pólizas de caución por múltiplos de esa suma, amparados en contratos de reaseguro por casi la totalidad del compromiso, con lo cual pareciera actuar como corredora de sus reaseguradores en el extranjero, cuya relación con el asegurado es nula.

Solvencia técnica y moral (características internacionalmente conocidas como fit and proper ) debe exigírseles a los directores y ejecutivos de empresas públicas. Deben tener disciplina para estudiar los asuntos que les corresponden y, por tanto, disponibilidad de tiempo, no solo deseo de figurar y devengar dietas por participar ceremonialmente en órganos directores y comités técnicos.

Que esta triste experiencia no se olvide. Ojalá un profesor de alguna escuela de estudios de posgrado escriba, con todo lujo de detalles, el caso que nos ocupa para integrarlo al material de estudio de futuras generaciones.