Opinión

EDITORIAL

Retos del crecimiento económico

Actualizado el 29 de julio de 2013 a las 12:05 am

La tasa de crecimiento de la producción ha decaído en casi todos los sectores y, en algunos, ha llegado a ser negativa

La situación fiscal, particularmente el déficit, resta capacidad financiera al Estado para emprender la necesaria inversión en infraestructura

Opinión

Retos del crecimiento económico

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Varios factores parecen confabularse en contra del crecimiento económico de Costa Rica. Algunos son de origen interno, otros de carácter externo pero, sumados, han logrado disminuir el crecimiento esperado de la producción de un 4% real a un 3% en 2013, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

La tasa de crecimiento de la producción ha decaído en casi todos los sectores y, en algunos, ha llegado a ser negativa, según cifras extraídas del índice mensual de actividad económica (Imae) que calcula mensualmente el Banco Central. La peor parte la han llevado los sectores agropecuario e industrial –dos de los que generan más trabajo-, cuyas tasas de crecimiento han llegado a ser negativas (alrededor de -1%). Pero otros sectores también muestran menor dinamismo en el último año: transportes (2,6%), luz y agua (3%), comercio (3,9%) y construcción (3%). Sólo servicios empresariales (6,5%) y servicios bancarios y seguros (6%) han logrado mantener su dinamismo, aunque la banca ha dejado de contratar nuevo personal por las vicisitudes que enfrenta.

El crédito de los bancos y entidades del sistema financiero al sector privado también ha visto caer su tasa de expansión en los últimos meses. La demanda de crédito perdió dinamismo por la menor expansión de la producción, lo cual se explica, entre otros factores, por la menor confianza de los agentes económicos en el manejo de la economía interna, la incertidumbre generada por los problemas de la economía internacional, y otro factor novedoso, según la CEPAL: la incertidumbre política. Pero también ha incidido la limitación a la expansión crediticia impuesta en enero por el Banco Central, particularmente en el crédito para vivienda, que representa un porcentaje muy significativo del total.

El magro crecimiento de las economías desarrolladas en 2013, particularmente Estados Unidos (2%) y la Unión Europea (-1%), nuestros principales socios comerciales, ha hecho que los sectores nacionales vinculados con las exportaciones sufran particularmente, sobre todo los ubicados en zonas francas. La apreciación cambiaria tampoco ha contribuido a mejorar su situación, sobre todo porque en el último año, esa apreciación se ha dado porque la inflación interna, que afecta los costos de los exportadores, triplica la inflación internacional, mientras que el tipo de cambio sigue sentado en la banda inferior.

PUBLICIDAD

Ante esta realidad adversa, la pregunta obligada es qué hacer para mejorar y, eventualmente, sostener el crecimiento de la producción. En varias oportunidades nos hemos referido al tema, al igual que muchas otras personas y entidades. Pero una visión desde afuera viene a aportar un poco de aire fresco a quienes están inmersos en el día a día de la producción y la elaboración de políticas económicas. Hugo Beteta, director de la sede subregional en México de la CEPAL, ofreció algunas ideas interesantes en una entrevista concedida a La Nación .

Según él, son varios los retos que debemos enfrentar para mejorar el crecimiento. Uno de los principales se relaciona con la situación fiscal, particularmente el déficit entre ingresos y gastos, pues le resta capacidad financiera al Estado para emprender la inversión en infraestructura necesaria para generar expansión y empleos, y también para mejorar la productividad del país. Cita como ejemplos a Panamá y Nicaragua, países vecinos donde los gobiernos han emprendido ambiciosas obras de infraestructura y exhiben tasas de crecimiento de 7,5% y 5%, respectivamente, a pesar de las vicisitudes de la economía internacional.

El funcionario de la CEPAL destaca el buen desempeño de los servicios empresariales y financieros, pero señala también el reto de mantener elevados niveles de educación orientada a los negocios e informática, para no perder competitividad. Y eso pasa también por el tamiz de lo fiscal, pues se necesitan más recursos (y mejor utilización, agregamos nosotros), para mantener los estándares educativos que nos han caracterizado. Señala, finalmente, el poco apoyo político a las reformas de diversa índole, no sólo fiscal, que se han propuesto para sacar el país adelante. Aunque no lo dijo en esas palabras, hay un déficit de gobernabilidad que afecta no sólo el desarrollo económico sino, también, el desarrollo institucional.

  • Comparta este artículo
Opinión

Retos del crecimiento económico

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota