Opinión

EDITORIAL

Progreso en Limón

Actualizado el 04 de diciembre de 2012 a las 12:00 am

Junto a la encuesta de hogares, la realidad palpable arroja datos esperanzadores sobre el desarrollo de la provincia

El Estado tiene deudas pendientes con la provincia, como el proyecto ‘Limón Ciudad Puerto’ y la seguridad ciudadana

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Una golondrina no hace verano, y los buenos resultados del desempleo, la pobreza y la desigualdad en Limón, recogidos por la Encuesta Nacional de Hogares, serán puestos a prueba en los próximos años, pero los datos del 2012 son esperanzadores en relación con los dos años precedentes. En virtud de los cambios practicados a la metodología del estudio en el 2010, la comparación histórica no puede ir más allá.

La economía de la provincia, como la del país, registra altibajos, y fijar la vista en lo ocurrido en el 2012 puede llamar a engaño. En los periodos venideros sabremos si hay una tendencia o solamente el registro de un buen momento. En el 2012, el desempleo cayó del 10,8% al 7,4%, y la pobreza, del 29% al 26%.

Hechas las advertencias, la realidad palpable también arroja datos esperanzadores. Empresarios de la provincia ven el futuro con optimismo y respaldan la sinceridad de su percepción con inversiones. Según los constructores de un complejo de 292 condominios, la obra obedece a la atracción ejercida por las perspectivas de desarrollo sobre personas establecidas en San José. La provincia espera la ejecución de grandes obras, como la ampliación de la carretera que la une con la capital, las remozadas instalaciones de la Refinadora Costarricense de Petróleo, dos zonas francas y la nueva terminal de contenedores de Moín.

El crecimiento del turismo no se ha hecho esperar ni está en proyecto. Los 347.000 visitantes de este año superan a los llegados en el 2008, antes del inicio de la crisis económica mundial. En promedio, Limón recibió 300.000 turistas en los cinco años anteriores al 2012.

Alentados por los signos de progreso, empresarios locales unieron esfuerzos para fundar la Agencia para el Desarrollo de Limón, entidad dedicada a atraer inversiones a la zona. La decisión de los emprendedores locales de intervenir en la promoción de la provincia es encomiable.

Hay, sin embargo, deudas pendientes con Limón. El proyecto “Limón Ciudad Puerto”, diseñado para revitalizar la ciudad y modernizar el puerto, arrastra un notable rezago. Planeado en el 2008 y financiado con $80 millones prestados por el Banco Mundial, tiene entre sus objetivos ampliar el alcantarillado sanitario para dar servicio al 95% de la población, erigir defensas contra los desbordamientos del río Limoncito, renovar edificios históricos, ampliar el alumbrado y mejorar el mobiliario urbano.

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La ciudad es cabecera de una provincia colmada de riquezas económicas y culturales. El principal puerto del país convive con la amplísima diversidad humana y natural de su entorno. Remozada, puede alcanzar la plenitud del desarrollo turístico y aun cuenta con la oportunidad de evitar los errores cometidos en otras regiones del país.

Existe, también, una deuda con la seguridad ciudadana. El meollo del problema está en el narcotráfico. Ausente ese factor, Limón podría estar entre las provincias más pacíficas. Según las autoridades policiales, el tráfico ilícito de drogas causa el 70% de los homicidios en la región. En el país en su conjunto la cifra alcanza el 30%. El narcotráfico, como factor único, responde por una parte desproporcionada de la criminalidad.

En el 2010, cuando la Policía reforzó la provincia y fijó la mira en los traficantes, los homicidios cayeron a la mitad. Más tarde hubo un repliegue, y las muertes repuntaron. No todas las autoridades policiales admitieron la existencia de un vínculo entre los dos factores, pero Jorge Rojas, entonces director del Organismo de Investigación Judicial, no compartió las dudas: “Detuvimos a muchísima gente que tenía asuntos pendientes. Fiscales y jueces tramitaron prisiones preventivas cuando procedían, y eso tuvo impacto. Lo que pasa es que ni la Fuerza Pública ni nosotros teníamos personal suficiente para dejar los refuerzos de forma permanente”.

En aquel momento, el impuesto a las personas jurídicas, destinado a fortalecer la seguridad pública, no había sido aprobado. El Estado hoy cuenta con los nuevos recursos e impulsa un cuidadoso programa de reclutamiento. Limón merece una participación importante en la asignación de ese personal.

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