Opinión

EDITORIAL

Operaciones fuera del mercado

Actualizado el 08 de junio de 2017 a las 10:00 pm

La experiencia demuestra que la burocracia pública no puede ser dejada a la libre, pues fácilmente olvida el servicio a los administrados y lo transforma en bienestar para sí misma

El Consejo Nacional de Producción (CNP), que debió cerrar hace muchos años, se transformó en intermediario obligatorio de la proveeduría de alimentos para escuelas públicas

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Sostienen algunos que la diferencia entre las actuaciones del Estado y las del mercado reside en que mientras este procura el lucro, aquel ofrece servicio. Así lo indica la teoría, pero, en la práctica, ese no es necesariamente el caso. La experiencia histórica demuestra que la burocracia pública no puede ser dejada a la libre, pues fácilmente olvida el servicio a los administrados y lo transforma en bienestar para sí misma, mediante salarios y pluses elevados, sistemas de pensión de privilegio, viajes oficiales sin fines claros, vaga y hasta redundante descripción de cargos y misiones institucionales y otros beneficios. Por su parte, en un mercado competitivo los actores –empresas y trabajadores– deben rendir a cabalidad. Si no, serán desplazados por quienes lo hagan.

Una rápida revisión de actuaciones de entidades estatales durante los últimos días y semanas nos dice, entre otras cosas, las siguientes: el Consejo Nacional de Producción (CNP), que debió haber cerrado hace muchos años, se transformó en intermediario obligatorio de la proveeduría de alimentos para escuelas públicas. Sus productos resultan más caros que los disponibles en el mercado. No en vano directores de escuelas públicas se han quejado del despropósito ante la Contraloría General de la República.

Las autoridades también han propuesto cambiar la misión básica del Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito) para que deje de ser un banco comercial y se dedique, sin reducir un ápice su planilla, a otros propósitos, como son la banca de desarrollo, administración de tiendas del IMAS y otros menesteres donde operaría con un mercado cautivo. De aceptarse la propuesta, no sería raro encontrarnos, en un futuro no muy lejano, con el mismo tipo de quejas que hoy se formulan contra el CNP.

Otro tema de actualidad es el retraso de la supuestamente ágil figura del fideicomiso creado para la construcción y administración de la carretera San José-San Ramón, donde intervienen el Conavi y el Banco de Costa Rica (BCR). El BCR exige poderes amplios para operar y entregar “llave en mano” la obra, sin participación del Conavi, pero este alega la imposibilidad de delegar funciones que le son propias.

En materia de alianzas público-privadas, es menester asegurar que se obtiene el máximo valor por el dinero empleado, es decir, que el costo final para quienes deban soportarlo –sean usuarios obligados a pagar peajes o el Estado proveedor de garantías o dinero– sea el mínimo. Esto se logra solo si las obras se someten a claros procesos de licitación que promueven la “competencia por el mercado”, dado que una vez adjudicadas, no opera la plena “competencia en el mercado”.

La Ley 9292, de febrero del 2015, que estableció el fideicomiso vial San José-San Ramón, tiene muchas debilidades en comparación con la ley de concesión de obra pública 7762, de abril de 1998. Quizá eso explica la gran demora en el inicio de la obra, con tan altos costos para tantos ciudadanos. Por ejemplo, no contempla aporte patrimonial del patrocinador, solo deuda, ni la posibilidad de que el Estado dé garantías. Esos elementos, dicho sea de paso, habrían impactado adversamente las maltrechas finanzas públicas.

Aunque no ponemos en duda la buena fe que guía al Banco de Costa Rica, el fideicomiso creado por la Ley 9292 difícilmente podrá darle la carta blanca solicitada, y si eso impide ejecutar la obra y debemos echar marcha atrás para retomar la figura de concesión, en buena hora cuanto antes lo hagamos. No podemos seguir atascados, ni siquiera patinando, en el mismo barro de la incertidumbre legal y operativa, como ya lo hemos hecho durante treinta meses.

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