Opinión

EDITORIAL

Equilibrismo energético

Actualizado el 08 de octubre de 2013 a las 12:00 am

La repartición de costos entre sectores, hoy para favorecer la productividad y mañana para acallar una protesta, no es una solución, sino un acomodo temporal y precario

Costa Rica, pese a su enorme riqueza energética, no explota todos los recursos puestos a su alcance por la naturaleza y sigue enfrascada en discusiones estériles

Opinión

Equilibrismo energético

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) admite, por justo, el reclamo de industrias y empresas de servicio por la pérdida de competitividad impuesta, este año, por la escalada de un 30% en el precio de la luz. En apoyo de su tesis, los empresarios citan los precios vigentes en países vecinos, todos inferiores a los nuestros.

El ICE no se limita a dar la razón a los quejosos y anuncia un plan para rebajar el precio a unas mil empresas conectadas al sistema de mediana tensión. Los cálculos se hacen en conjunto con la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), pero la estimación preliminar de la rebaja es de entre 20% y 30%.

La preocupación del ICE es comprensible. La falta de competitividad no es un problema exclusivo de los empresarios. Afecta el empleo, los precios internos, la generación de divisas y la atracción de inversiones. Por esas vías, puede causar perjuicios a amplios sectores de la población.

No obstante, la rebaja planeada para industrias y comercios no los alcanzará a todos y causará un faltante en las finanzas de la institución. El ICE se verá obligado a generar los ingresos por otro medio y ningún sector verá con buenos ojos el traslado a sus recibos de los costos hasta ahora asumidos por los usuarios del sistema de mediana tensión.

La medida, de incuestionable valor para proteger la competitividad, tampoco resuelve el problema de fondo. Costa Rica, pese a su enorme riqueza energética, no explota todos los recursos puestos a su alcance por la naturaleza y sigue enfrascada en discusiones estériles sobre la generación privada y la explotación de la geotermia, ambas con el potencial de cerrar la brecha entre producción y consumo sin necesidad de recurrir a los combustibles fósiles importados.

Carlos Roldán, director ejecutivo de la Asociación Costarricense de Grandes Consumidores de Energía y del Programa de Energías Limpias del Instituto Tecnológico, identifica tres razones para explicar los empinados aumentos de los últimos tiempos: la mengua de las lluvias, el aumento de la generación térmica y la compensación de gastos acumulados en el pasado reciente.

Vistas con detenimiento, las tres razones son aspectos de un solo problema: la falta de lluvia obliga a depender de la generación térmica, a cuyo costo responden los gastos acumulados que el ICE pretende recobrar a razón de ¢11.000 millones por trimestre. Si fuera cuestión de cancelar los ¢44.000 millones este año, lamentaríamos el excesivo gasto en combustibles fósiles en el 2012, pero tendríamos, a la vista, la luz al final del túnel.

PUBLICIDAD

No es así. Este año, el presupuesto del ICE contemplaba el gasto de ¢73.216 millones en generación térmica, pero, en agosto, ya había invertido ¢102.500 millones en ese rubro.

En otras palabras, el año entrante será preciso recuperar los gastos del actual. Nada, salvo un régimen generoso de lluvias, interrumpirá el ciclo en el 2014.

La repartición de costos entre sectores, hoy para favorecer la productividad y mañana para acallar una protesta, no es una solución, sino un acomodo temporal y precario. Lo mismo puede decirse de posponer la recuperación de gastos para ejercicios posteriores.

Intactos quedan los problemas de fondo: la incapacidad de generar suficiente energía limpia para romper la dependencia del petróleo importado y llenar los vacíos abiertos por el cambiante régimen de lluvias, cuya irregularidad no promete cesar en el futuro cercano, si se da crédito a los bien fundamentados estudios científicos sobre el cambio climático, a cuyo avance, dicho sea de paso, contribuimos con la quema de combustibles fósiles.

  • Comparta este artículo
Opinión

Equilibrismo energético

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota