Opinión

EDITORIAL

Contradicciones energéticas

Actualizado el 26 de julio de 2014 a las 12:00 am

Somos abanderados de las causas ecologistas, pero el debate nacional se centra en el desarrollo de una refinería y en la oportunidad de adherirnos a Petrocaribe

El país podría sustituir la mayor parte de la generación térmica con fuentes renovables y limpias de energía autóctona

Opinión

Contradicciones energéticas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Para un país comprometido con las causas ambientales, pensamos demasiado en formas de incrementar la dependencia del petróleo y muy poco en la explotación de los recursos propios, limpios y más baratos. Tenemos sol, ríos y grandes riquezas geotérmicas, pero el debate nacional se centra en el posible desarrollo de una refinería, en conjunto con China, y en la oportunidad de adherirnos a Petrocaribe para abaratar el daño causado a la atmósfera con la emisión de gases de efecto invernadero.

La contradicción ofende, si se consideran las promesas nacionales relacionadas con la carbono-neutralidad y nuestra posición en los grandes foros internacionales donde se discute el cambio climático. La mayor parte de la electricidad consumida en Costa Rica es limpia, pero la décima parte, o poco menos, es producto de un incremento sostenido en la quema de hidrocarburos.

El país podría sustituir la mayor parte de la generación térmica con fuentes renovables y limpias de energía, dejando las plantas contaminantes para emergencias y para enfrentar los picos de consumo. No nos hace falta, además, invertir esfuerzos en una planta para refinar petróleo cuando no permitimos, siquiera, la exploración de yacimientos en nuestro subsuelo.

La explotación de las fuentes autóctonas de energía limpia, además de demostrar buen sentido económico y fortalecer la independencia y soberanía del país, sería un ejercicio de coherencia con el discurso ecologista y las demandas de Costa Rica en los foros internacionales. Son demandas correctas y la coherencia entre el dicho y el hecho contribuiría a fortalecerlas.

Pero no. Hemos invertido millones en la ampliación y modernización de una refinería que, pasados varios lustros, no es más amplia, ni es moderna, ni refina. Conserva el personal, pero está en espera de una renegociación del contrato suscrito con China, luego de los cuestionamientos surgidos de diversos sectores y adoptados por la Contraloría General de la República.

Soresco, la sociedad creada por la (supuesta) Refinadora Costarricense de Petróleo con su similar de China pervive, no obstante las objeciones formuladas contra el proyecto. También pervive la planilla de la vieja refinería, a pesar del fracaso de los planes de “modernización” y la parálisis de la operación de refinamiento.

Mientras espera la resolución de los diferendos, Soresco gasta sin control los recursos aportados por China y por nuestro país, cuya participación ya obligó al giro de $50 millones. Ahora, la socia costarricense exige la devolución de $12 millones invertidos de forma “indebida” en el pago de beneficios y bonos salariales a 26 ejecutivos chinos. Pendiente ese reclamo, Soresco no ha podido diseñar un plan de presupuesto para el 2014.

En el frente de Petrocaribe, no hay más que una promesa de estudiar la posibilidad de ingreso, luego de la excitativa planteada por la fracción legislativa del Frente Amplio. El presidente, Luis Guillermo Solís, dice no haber tratado el tema durante el encuentro con su homólogo venezolano en Brasilia, pero sí conversaron sobre “cooperación energética”.

Si la colaboración es de Venezuela con Costa Rica, y no al revés, necesariamente se trata de hidrocarburos, porque en el campo energético Caracas no puede ofrecer más, como lo atestiguan las crisis de abastecimiento eléctrico vividas por el pueblo venezolano.

Es difícil que Petrocaribe contribuya a bajar el precio de los combustibles en el mercado nacional. Sus ventajas, más bien, se traducen en un préstamo blando cuyo uso para abaratar los combustibles implicaría subsidiar el consumo actual a costa de una hipoteca sobre el bienestar de las generaciones futuras.

Mientras tanto, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) calcula existencias de unos 1.000 megavatios de energía geotérmica, limpia y autóctona, explotable a corto plazo, y, por su parte, los generadores privados ofrecieron 360 megavatios de electricidad limpia, a bajo precio, cuando se les invitó a concursar por la adjudicación de contratos para generar tan solo 140, con desperdicio de los 220 restantes.

  • Comparta este artículo
Opinión

Contradicciones energéticas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota