Opinión

EDITORIAL

Avances frente a la corrupción

Actualizado el 14 de agosto de 2012 a las 12:00 am

En poco más de una década, los logros obtenidos a favor del imperio de la ley, sin distinciones del cargo, son importantes

Fue necesario esperar hasta los albores del nuevo siglo para atestiguar la condena de un miembrodel Gabinete

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El costo de la corrupción es muy superior a los fondos distraídos por quienes incurren en ella. Las pérdidas materiales se magnifican con el desánimo de los proveedores no favorecidos, el freno al ánimo de competir y la mala calidad de los bienes y servicios adquiridos. El fenómeno es odioso sin importar dónde aparece, pero, cuando toca a la salud pública, la indignación es mayor. No puede haber comprensión para quien, en aras de una ganancia indebida, afecta el aprovisionamiento de medicinas en clínicas y hospitales.

La crueldad de esa conducta es indescriptible. Cortas quedan las definiciones del peculado y negociaciones incompatibles contempladas por el Código Penal, fundamento de las investigaciones del Ministerio Público sobre las anomalías detectadas en los procedimientos de compra de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Los efectos sociales de un acto de corrupción de esta magnitud también son costosos. Promueven el cinismo y el desencanto. También conducen a la errónea conclusión de que todos los funcionarios son corruptos, y el sistema, fuente de grandes ventajas sociales y políticas, traiciona sus expectativas.

No es así, y el caso de las compras en la Caja lo demuestra. La conjunción de una prensa libre, un Ministerio Público independiente y unos mecanismos de control bien establecidos, aunque todavía necesitados de perfeccionamiento, detectó las anomalías y se encargará de lidiar con sus responsables, si consigue individualizarlos y probar su dolo conforme a derecho.

Una larga serie de informaciones aparecidas en La Nación y la labor de la Contraloría General de la República obligaron a la Caja a rectificar el rumbo e impulsaron las investigaciones de la Fiscalía, cuyos funcionarios indagan a cinco posibles responsables. Podría haber más. La Contraloría remitió a los fiscales un inventario de fallas detectadas en más de cien adquisiciones.

Sobre los responsables debe recaer completo el peso de la ley, y sobre los ciudadanos, la satisfacción por la respuesta oportuna y correcta del Estado de derecho. En Costa Rica falta mucho por hacer en este campo, pero la impunidad sobreviviente hasta un pasado no muy lejano, se resquebraja bajo el peso de un sistema institucional en perfeccionamiento y una ciudadanía más educada y crítica.

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La perspectiva histórica ayuda a comprender el avance. Fue necesario esperar hasta los albores del nuevo siglo para atestiguar la condena de un miembro del Gabinete. En años anteriores, la corrupción también existió, pero la impunidad era inquebrantable. Durante décadas, el único precedente de levantamiento de la inmunidad a un diputado fue el de don Mario Echandi, funcionario intachable, despojado de su fuero por razones estrictamente políticas.

En poco más de una década, los logros obtenidos a favor del imperio de la ley, sin distinciones del cargo, son importantes. No satisfacen del todo a la conciencia ciudadana porque la corrupción aún asoma, pero esa no es razón para negar los avances y dejar de aspirar a construir sobre ellos un país mejor.

El papel de la prensa en el proceso no debe ser subestimado. Es un mecanismo de fiscalización y denuncia, además de foro de discusión y acicate para la realización de la justicia. El cumplimiento de esos objetivos depende un marco jurídico diseñado con el valor de la libertad de expresión en mente. En eso también hace falta perfeccionamiento, pero, a lo largo de la última década, los tribunales han venido ampliando el espacio de discusión pública mediante la adopción de una línea jurisprudencial más acorde con la vigente en el ámbito internacional.

La evolución pudo ser más rápida y sistemática con la intervención de la Asamblea Legislativa, pero los diputados le han dado la espalda a las reformas planteadas desde hace años.

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