Opinión

Más conflictos en la UPAZ

Actualizado el 20 de agosto de 2007 a las 12:00 am

Cuestionamientos sobre nuevo rector de la UPAZ y vínculos con Maurice Strong

Opinión

Más conflictos en la UPAZ

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

El reciente nombramiento de John Maresca como rector de la Universidad para la Paz (UPAZ) ha sido cuestionado por algunos profesores, estudiantes, exestudiantes, parte del personal administrativo y técnico, la comunidad internacional y algunos medios de comunicación. ¿La razón? Un pasado lleno de gestos y actos no congruentes con una universidad destinada a impartir conocimientos sobre la paz y la justicia social.

Veamos: El señor Maresca está ligado a corporaciones multinacionales plagadas con oscuros antecedentes de violación de derechos humanos que, sin embargo, son generalmente legitimadas –es lamentable decirlo– por Naciones Unidas. Esto colisiona con la misión de la UPAZ. Por ejemplo, como mostró el doctor Levine en “A dissenting voice: Part II. Chronic stress in the system” ( Journal of Genocide Research , 2004), el señor Maresca trabajó en la década de 1990 para los objetivos geoestratégicos de EE. UU. dirigidos a un control del petróleo por las más grandes empresas norteamericanas en Asia Central. Y ya sabemos qué ocurrió en esas regiones entonces.

Hay más. Desde 1999, Business Humanitarian Forum, institución dirigida por el señor Maresca, tiene en su consejo de asesores a miembros que también violaron reiteradamente normas internacionales de derechos humanos. ¿Cómo no reaccionar cuando, en su primera reunión con el personal de la UPAZ, el señor Maresca celebró el volumen de negocios de la empresa Wal Mart como ejemplo de su fe en el sector privado? Quien conoce la manera prepotente con que Wal Mart explota desde siempre a sus empleados no lo celebraría de esa manera.

¿Hasta cuando la UPAZ seguirá siendo manejada por los seguidores de Maurice Strong (exrector de la UPAZ, expresidente del Consejo de la Tierra y del Consejo de la UPAZ) y de su empleado Krishnamurthy Panchapakesan (consejero financiero y de recursos humanos en ambas organizaciones)? Son quienes vendieron los terrenos del Estado costarricense que fueron donados al Consejo de la Tierra.

Pérdida. Esta política de irrespeto a los más elementales derechos humanos ha sentado ya su cabeza de playa en la UPAZ. Se ha iniciado un proceso de despido de personal docente. Extraña coincidencia: se despide a los profesores –entre los cuales el doctor Ronnie de Camino Velozo (Chile)– que más activamente cuestionaron el nombramiento del señor Maresca. ¿Cómo explicar también los despidos de profesores que son hispanohablantes, justo cuando el Gobierno de Costa Rica logró que se elaboren en el futuro programas latinoamericanos en español? La UPAZ no calculó el altísimo costo que los despidos implican: Pérdida de calidad académica, pérdida de imagen ante aliados tradicionales de la UPAZ; pérdida de imagen ante el principal socio académico de la UPAZ: American University; pérdida de credibilidad con los donantes... y así la lista es larga.

El Programa de Género y Construcción de la Paz está ahora gravemente afectado. Se despidió a la única profesora residente que tenía. Hagamos una relación cronológica de hechos adicionales que nos debe preocupar. En el 2001, las NU esperaban que la UPAZ tomara “el liderato en integración de los estudios de género a nivel mundial”. ¿Se cumplió? En el 2003, gracias al informe “International Decade for a Culture of Peace and Non-Violence for the Children of the World, 2001-2010”, se comunicó a los miembros de la Asamblea General que “los asuntos relacionados con el género son centrales a los objetivos de la UPAZ y son integrados en todos los programas de la UPAZ”.

No está. Hoy, contrariamente a lo que se dice en el discurso oficial de la UPAZ, la perspectiva de género no está integrada a los programas de manera sistemática. Sin embargo, hace unos meses, el exrector a. í. Tsai anunció informalmente que el Programa de Género “podría desaparecer” y ser remplazado por una política de gender mainstreaming en los otros programas. Ya sabemos que esto no ocurrirá por falta de voluntad política.

Cuesta pensar que esto ocurra en un ente que defiende, se supone, justicia social, democracia, transparencia, protección del ambiente, educación para la paz, libertad y excelencia académica.

La pregunta es: ¿cómo reconciliar el respeto por los derechos humanos en una universidad cuya cultura institucional es cada vez más la de una empresa privada, que no duda en fusilar a su personal cuando lo cree necesario, y la de una organización con una agenda oculta y un doble discurso? Véase sobre este asunto la petición de los estudiantes: http://univpeace.epetitions.net/

Esperemos que el Dr. Sanguinetti, expresidente de Uruguay, miembro de la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la Globalización y actual presidente del Consejo de la UPAZ, sepa sanar y consolidar esta institución, en la que queremos creer y que queremos fortalecer.

  • Comparta este artículo
Opinión

Más conflictos en la UPAZ

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota