Por: Nuria Marín Raventós 21 agosto, 2016

La CCSS, conforme al artículo 63 del Reglamento de Salud, no permite asegurar a los trabajadores con un ingreso menor al mínimo de referencia. Eso implica que si a una persona que devenga el salario mínimo se le contrata por una jornada parcial, lo cual está permitido por la legislación laboral, a la hora de asegurarla se le debe registrar como si trabajara tiempo completo, aun cuando perciba una parte de ese ingreso.

Esto opera como un fuerte desincentivo para hacer contratos por jornadas menores a las ocho horas o, peor aún, un incentivo para contratar a las personas y no asegurarlas.

Ambas consecuencias son negativas para los trabajadores, la CCSS y el país, pues reducen la oferta laboral, promueven la evasión del seguro social y desprotegen a un sector vulnerable que necesita la seguridad social.

En lo personal, siempre me ha resultado difícil entender esta medida, dado que si alguna variable deben tener las políticas estatales es ser accesibles, fáciles de cumplir y promover que el mayor número contribuya a la seguridad social. Cuando se ponen obstáculos, requisitos innecesarios, trámites engorrosos, entre otros, es una invitación para no cumplirlas.

Uno de los sectores más afectados son las servidoras domésticas. En América Latina, 1 de cada 10 mujeres de la población económicamente activa son servidoras domésticas, y resulta relevante que en Costa Rica, de las 170.500 trabajadoras contabilizadas, solo el 14% cuenta con el beneficio.

Hoy, con sistemas de cómputo, bases de datos, servicios y acceso digital es indefendible el castigo a las jornadas parciales, pues los controles y seguimientos son más sencillos.

Casualmente, para corregir esto hay iniciativas legislativas, recuerdo específicamente una promovida por el Movimiento Libertario (número 19.685), lo cual es bueno, pero refleja otro problema, el tener que recurrir a leyes para arreglar o corregir problemas, lo que hace que las soluciones tomen mucho tiempo, pudiendo hacerse por otros mecanismos jurídicos.

Aplaudo parcialmente la decisión de la CCSS, que, junto con el Inamu y los Ministerios de Hacienda y Trabajo, ha variado el criterio y, para el caso de las servidoras domésticas, permite asegurarlas con jornadas de medio tiempo. Sin duda un gran avance. Ojalá se incluya a otros sectores. Dije aplaudo parcialmente porque se creó un subsidio, lo que no parece lógico. Cuando de derechos se trata, debe prevalecer el fondo sobre todo formalismo.