Por: Víctor Hugo Murillo S. 25 marzo, 2015

Hace ya casi 160 años, Centroamérica, entonces en pleno parto –doloroso y prolongado– para construir sus Estados nacionales, tuvo que jugársela de lleno para evitar que le pusieran el yugo de la esclavitud.

No he dicho nada nuevo, mas sigo convencido de que una gran parte de los costarricenses no tiene plena conciencia de lo que representó la Campaña Nacional, aquella guerra por la libertad y la independencia que, sin lugar a dudas, constituye la empresa más cara y trascendental que han librado nuestros pueblos.

Es posible que, para muchos, el asunto se limite únicamente a dos batallas –Santa Rosa y Rivas–. Eso fue “todo”.

Acercarse al conocimiento de este episodio histórico es posible ya sea por medio de la consulta bibliográfica especializada, material audiovisual y también por la ficción de la literatura.

La guerra prometida , del colega Óscar Núñez Oliva, es una manera amena y apasionante de sumergirse en la Campaña, de la mano de una novela histórica que permite al lector un viaje por la guerra patria y tener una aproximación a las decisiones, a los momentos dramáticos, a las dudas, intrigas y otras emociones que acompañaron a quienes dirigieron y pelearon en tal gesta.

Sin pretender hacer una obra de Historia, el autor logra construir una ficción verosímil, gracias al respeto al marco histórico del periodo en el cual ubica su creación.

Así, la magnífica descripción de Núñez sobre la penosa retirada del Ejército nacional, después de la batalla de Rivas, diezmado por el azote del cólera, es perfectamente creíble.

También la ambientación de los diferentes escenarios de la Campaña, los diálogos e incluso hasta las reflexiones de los protagonistas (como la de Juan Rafael Mora minutos antes de ser fusilado cuando se cuestiona por qué aceptó regresar a recuperar el poder) se inscriben dentro de lo posible.

Denotan una minuciosa tarea de investigación del escritor sobre los personajes, ambientes, circunstancias y todo el entorno en relación con la Campaña Nacional.

Esta novela facilita la comprensión de lo que estuvo en juego entonces, por lo cual constituye una herramienta didáctica de gran utilidad.

La historia es apasionante. Óscar Núñez lo demuestra.