Por: Jorge Guardia 9 febrero, 2016

Hoy son las primarias de los partidos demócrata y republicano en Nuevo Hampshire para escoger el candidato presidencial que los representará en las elecciones presidenciales de noviembre. Hay gran expectación.

Podría sellar el futuro de ciertos republicanos con menos adhesiones según las encuestas de Real Clear Politics, como el Dr. Carson (3%), Christie (6%) y Fiorina (4%), e impulsar a otros como Marco Rubio (15%), Ted Cruz (13%), Kasich (12%) y Jeb Bush (10%). El puntero, por mucho, sigue siendo Donald Trump (30%).

Del lado demócrata, Bernie Sanders (53%) aventaja a Hillary Clinton (40%) en Nuevo Hampshire, pero pierde a nivel nacional (50/36). La pregunta es si podrá alcanzarla cuando las primarias desciendan a estados al sur y oeste del país, bastiones tradicionales de los Clinton. Sin embargo, otra encuesta reciente muestra que la distancia entre ellos se acorta. Entonces, la expectativa es cuál republicano podrá batallar mejor frente a cualquier demócrata.

En noviembre del 2015, escribí sobre la corta pero impresionante trayectoria de Marco Rubio para señalar que, a mi juicio, tenía futuro político. Ese joven y carismático senador por Florida ha venido subiendo en los sondeos; el más reciente, del Boston Globe, lo ubica en segundo lugar en Nuevo Hampshire, con un 19%, y tercero a nivel nacional. Sin embargo, en el debate del sábado pasado no le fue bien. Se opacó ante la descarnada agresividad de Kris Christie, que decidió crucificarlo en vez de a Cruz, que había, a su vez, crucificado a Trump en Iowa. Quizás Rubio lo sienta en las elecciones de hoy, pero es muy capaz y elocuente y sabrá devolver la “cascareada”. Eventualmente se repondrá.

El Supermartes, cita electoral que se celebrará simultáneamente en varios estados, podría definir quién se alzará con la convención. Si fuera Trump, los republicanos tendrían poco chance con cualquier demócrata. Pero si Rubio se repusiera del debate y alcanzara la nominación, sería muy distinto. Repetidas encuestas entre Trump y Clinton le dan a ella la ventaja, pero entre Marco y Hillary ganaría Marco. Por sus orígenes humildes y simpatía, Marco Rubio atraería a muchos independientes, algunos latinos y demócratas moderados que, a estas alturas, desconfían de Hillary Clinton. Ser elegible, junto con la rebelión contestataria y políticamente incorrecta explotada por Trump (mezcla de furiosos y ahuevados), es uno de los principales temas de las primarias republicanas, y Rubio se posicionó de él. Pero en Nuevo Hampshire hay aún un 30% de indecisos. Cualquier cosa puede pasar.

Jorge Guardia es abogado y economista. Fue presidente del Banco Central y consejero en el Fondo Monetario Internacional. Es, además, profesor de Economía y Derecho Económico en la Universidad de Costa Rica.