Por: Nuria Marín Raventós 9 abril

El 4 de abril fue el Día del Pago Equitativo. Celebrado en los Estados Unidos en el mes de abril y el día martes, representan el número de meses y días de más que las mujeres tenían que trabajar por el mismo salario que el hombre. Se celebra vistiendo de rojo como indicativo de que los números de las mujeres aún siguen en rojo.

En 1963, la administración de John F. Kennedy aprobó la Ley de Paridad Salarial ( Equal Pay Law ) que establecía como ilegal, por discriminatorio, el pago de menos por razones de género. En ese momento la disparidad promedio ascendía al 59%.

Pese a la citada ley, los avances han sido exiguos en el tiempo. En el 2000, la disparidad era del 74% y en el 2014 mejoró a un 77%. En el 2015, luego de un análisis del vigésimo aniversario de la Cuarta Conferencia de la Mujer y el lanzamiento de la Plataforma de Pekín, la ONU concluyó que de continuar al ritmo actual le tomaría al mundo 75 años para obtener la paridad salarial.

Uso como ejemplo Estados Unidos para demostrar que el camino no es sencillo. En el 2009, Obama presentó un proyecto de ley mucho más comprensivo que en el 2014: Luego de un tortuoso camino, fue rechazado por los republicanos.

Ante el rechazo, Obama emitió ese mismo año la orden ejecutiva Fair Pay and Safe Workplaces, cuyo objetivo era, entre otros, impedir que empresas que violaban derechos civiles, entre los cuales está la discriminación por razones de género, pudieran ser proveedoras del gobierno federal. La orden también buscaba la transparencia salarial y la prohibición de cláusulas que obligaran a los trabajadores a recurrir a la vía arbitral para dirimir casos de acoso sexual o discriminación por género.

El 27 de marzo, paradójico por la cercanía de esta celebración, Donald Trump anuló la orden ejecutiva mencionada y, además, defendió esta semana ante el periódico New York Times al presentador Bill O’Reilly, acusado y despedido por acoso sexual contra varias empleadas y por el controvertido video revelado en campaña en que aparecía Trump.

Una nota positiva de lo que pueden hacer las empresas para sumarse a la lucha contra este tipo de conductas y discriminaciones es que una docena de anunciantes, entre ellos BMW, Hyundai y Mercedes Benz, se retiraron de Fox News luego de que se publicó un pago por más de $30 millones para callar denuncias por acoso sexual. Buena señal.