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La luz de Kevin

Actualizado el 25 de septiembre de 2014 a las 12:00 am

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La luz de Kevin

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Kevin tiene 17 años, vive a 500 metros de la frontera con Nicaragua y, de lunes a viernes, se levanta a las 4 a. m. para llegar a clases al colegio a las 7:15 a. m.

Hasta ahí, su rutina es la de cualquier estudiante. Pero el despertar de Kevin es más complicado porque no tiene a su lado un padre o una madre que le diga: “Es momento de salir de la cama”. Eso lo decide él. Menos, un bombillo que le ilumine, porque la única luz a su alcance proviene de una candela. Kevin tampoco cuenta con alguien que le prepare el desayuno. Eso lo hace él. Menos, un familiar que le dé un beso de despedida cada mañana... El impulso para salir lo debe tomar él.

Al cerrar la puerta del cuarto en que vive, en el barrio La Libertad, cantón de La Cruz, le espera un largo viaje: camina cuatro kilómetros (km) para tomar el bus que lo llevará por otros 30 km hasta el Colegio Técnico Profesional Barrio Irving, en La Cruz de Guanacaste, donde cursa Administración Aduanera.

A las cuatro de la tarde, va de vuelta y, por lo general, es la misma luz, la de una candela, la que lo espera para estudiar o hacer sus tareas en el cuarto con piso de tierra que le presta don Ballardo. Él es un amigo de sus padres, que viven en una loma en San Fernando, un pueblo 10 km más adentro de La Libertad, perdido entre las montañas.

La falta de un hogar y la ausencia de padres que lo acompañen en el estudio o en las caminatas no han hecho renunciar a Kevin Condega Vásquez. Más bien, han sido un reto porque él lo tiene claro: “Para salir de pobre hay que estudiar”.

El sábado 13 de setiembre, el periodista Alberto Barrantes contó la historia de Kevin en este diario, pues el muchacho fue elegido por el Ministerio de Educación Pública para recibir la Antorcha de la Independencia en la frontera con Nicaragua al iniciar su recorrido por el país.

Tal distinción no se le dio por ser un campeón de la vida diaria, hecho que dio a conocer el periodista, sino por ser el campeón nacional de campo traviesa en 5.000 metros de los Juegos Deportivos Estudiantiles 2014.

Kevin, como tal, es un ejemplo del “sí se puede”. Es una luz para aquellos jóvenes a los que hay que empujar para que salgan de la cama, para que abran un libro, para que cumplan con sus tareas. Él demuestra que, cuando hay una meta, los obstáculos no existen. El MEP debe aprovechar a adolescentes como él para, con campañas, irradiar a otros con su ejemplo.

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Armando Mayorga

amayorga@nacion.com

Jefe de Redacción

Ingresó a La Nación en 1986. En 1990 pasó a coordinar la sección Nacionales y en 1995 asumió una jefatura de información; desde 2010 es jefe de Redacción. Estudió en la UCR; en la U Latina obtuvo el bachillerato y en la Universidad de Barcelona, España, ...

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