Por: Luis Mesalles 15 noviembre, 2014

Luego de su visita, el diagnóstico del Fondo no dice nada nuevo: tenemos un problema fiscal y, de no hacer algo pronto, entraremos en problemas financieros graves. Deja una serie de recomendaciones, que también se pueden interpretar como advertencias. Si no se hace lo que dicen, o algo parecido, y en el futuro existe la necesidad urgente de financiamiento, el Fondo nos castigará con medidas que serán mucho más drásticas.

Aunque el Fondo hace algunas recomendaciones para que el país mejore su competitividad y, por ende, pueda crecer más, en esta visita se concentró en dar su receta de “consolidación fiscal”. Esta consiste, básicamente, en recomendarle al Gobierno que haga un fuerte aumento de impuestos (2,7 puntos del PIB en 4 años) y cuide que el gasto no crezca mucho.

Llama la atención que el Fondo, que en ocasiones ha sido llamado “el padre del neoliberalismo”, no le ponga un poco más de peso a la contención del gasto del Gobierno, mientras que Ottón Solis, quien se ha caracterizado por ser antineoliberal, sea el que lidere la lucha de reducción de gasto.

Esta receta del FMI tiene, a mi parecer, pocas probabilidades de fructificar. La historia nos dice que aprobar impuestos en la Asamblea es difícil. Nunca se ha dado una reforma tributaria tan agresiva como la propuesta. Además, el presidente se comprometió en campaña a no aumentar impuestos en los dos primeros años. Esto, porque quería demostrarle al pueblo que era capaz de reducir los despilfarros, ineficiencias, privilegios y corrupción que inundan el Gobierno.

Pero ahora que, desde la Asamblea, le proponen una serie de recortes, se rasga las vestiduras diciendo que el Gobierno se paralizará, si no le aprueban el presupuesto, tal como lo presentó (con 12% de aumento con respecto al año pasado). Pero, cuando proponen nuevos impuestos, brinca a la primera.

De ahí que veo difícil que en esta Asamblea, tan dividida y sin dominio del partido gobernante, se aprueben nuevos impuestos, sin que el Gobierno muestre un mayor esfuerzo por reducir gastos.