Opinión

Letras de cambio

Actualizado el 03 de mayo de 2014 a las 12:00 am

Opinión

Letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Como ya se ha vuelto costumbre, la elección del Directorio de la Asamblea Legislativa estuvo muy movida este primero de mayo. Aquellas épocas en las que el partido ganador de las elecciones presidenciales también obtenía la mayoría parlamentaria son ya historia. La diversidad de partidos políticos presentes en la Asamblea Legislativa, ninguno con una mayoría clara, obliga a largas negociaciones, muchas a tres bandas.

La victoria contundente de Luis Guillermo Solís en las elecciones del 6 de abril parece ser un mandato claro de cambio. Pero la magnitud de ese cambio está acotada por la composición de la Asamblea y porque el pueblo le dio solo 13 diputados al partido gobernante. Al tener menos de una cuarta parte del total de diputados, el PAC está obligado a sentarse en la mesa de negociación para buscar la aprobación de cualquier ley.

Para la elección del Directorio, por ejemplo, fueron el Frente Amplio (FA) y el PUSC los que llegaron a un acuerdo con el PAC. Este se compromete a apoyar algunos proyectos de interés para los otros dos. Dada la gran diferencia ideológica entre los nuevos aliados del PAC, es de esperar que todavía veamos muchas rondas de negociación más en el futuro. El PAC tendrá, por ejemplo, que buscar nuevos aliados para aprobar algunos proyectos negociados con el FA, pero que no son del agrado del PUSC, y viceversa. En los casos en que se requieren dos terceras partes para la aprobación de proyectos, las negociaciones serán aún más duras.

El PAC, como partido gobernante, está obligado a tomar la iniciativa en las negociaciones. Aunque no le guste, y lo haya criticado tanto en el pasado, debe entrar en el juego del tome y deme de la política. Eso sí, lo tiene que hacer sin sacrificar sus principios éticos, ni la transparencia que tanto pregona. El cambio que la ciudadanía pide se refiere, en buena medida, a la manera de hacer política.

En ese juego político habrá sacrificios. Para la aprobación de algunas leyes, el PAC deberá ceder en algunos aspectos. No puede exigir carta blanca, pues la composición de la Asamblea no se lo permite. Y los partidos de oposición tienen que entender que no pueden bloquear los proyectos en los que son minoría. La oposición debe opinar, criticar y buscar negociar sus posiciones. Pero, cuando esté en franca minoría, debe reconocerlo y apartarse.

Es claro que el país requiere cambios. Pero no se trata tampoco de cambiar por cambiar. Debe haber un proceso de negociación, en el que se tome en cuenta la opinión de todos para, luego, llegar a acuerdos que sean tangibles y transparentes. Hay que entender que no se puede pretender que los acuerdos incluyan siempre todos los deseos de todos los sectores. Lo perfecto es enemigo de lo posible.

  • Comparta este artículo
Opinión

Letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Luis Mesalles

Obtuvo su doctorado y maestría de Economía en The Ohio State University y su bachillerato en Economía en la Universidad de Costa Rica. Actualmente, es socio-consultor de Ecoanálisis y gerente de La Yema Dorada.

Ver comentarios
Regresar a la nota