Opinión

letras de cambio

Actualizado el 21 de septiembre de 2013 a las 12:00 am

Opinión

letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

La FED se metió en un enredo y ahora no sabe cómo salir de él. Para tratar de ayudar a la economía estadounidense a salir de la crisis del 2009, la Reserva Federal inició varios programas de estímulo. La idea era inyectar masivas cantidades de dinero para, así, bajar las tasas de interés y, con ello, incentivar el consumo y la inversión. El programa ha funcionado a medias: el crecimiento económico ha sido modesto e irregular, con un lento descenso en el desempleo.

En el momento en que la FED dio algunas pistas de que ya quería empezar a bajar la cantidad de estímulo, las tasas de interés subieron y los mercados bajaron. Mucho inversionista teme que, sin la inyección de dinero de la FED, la economía norteamericana se sumirá de nuevo en una recesión. Parece ser que esos temores llevaron a que la FED pospusiera el anuncio de que esta semana iniciaría el programa de disminución de su política monetaria ( tapering ).

La FED ahora está metida en una trampa. Si quita o baja la inyección de dinero muy temprano, arriesga que la economía se vuelva a estancar. Si sigue estimulando al ritmo actual, la cantidad de dinero en circulación seguirá creciendo desproporcionadamente, arriesgando una gran inflación en el futuro y dificultando cada vez más la salida al programa de estímulo.

Los defensores de la FED alegan que, por un lado, la inflación no es una preocupación, ya que de todos modos está a un nivel muy bajo. Por otro lado, argumentan que es mejor tener un poco más de inflación que tener desempleo alto. Pero me parece que esos argumentos dejan por fuera dos hechos relevantes: que la política monetaria de la FED ha sido insuficiente para consolidar el crecimiento de la producción, y que la economía de Estados Unidos podría terminar en el peor de los dos mundos: con inflación y desempleo altos.

Otro factor a tomar en cuenta es que el sentimiento de la gente en cuanto a la economía ha cambiado mucho. Antes de la crisis, casi que todo el mundo estaba sumido en un estado de exuberancia, que llevó a la gente a gastar más de la cuenta. Ahora el sentimiento es mucho más pesimista y cauteloso. La gente no está dispuesta a asumir tanto riesgo y, más bien, quiere recuperar el nivel de ahorro que perdió durante la crisis. Por eso, gran parte del dinero que ha inyectado la FED se ha convertido en un mayor ahorro de los norteamericanos y en mayores inversiones fuera de Estados Unidos. Pero no se ha traducido en mucha más producción o empleos dentro de su economía.

PUBLICIDAD

Por estar enfocado en que la FED, por sí sola, lo podía sacar de la recesión, Estados Unidos se olvidó de buscar cómo mejorar las condiciones que fomentan una mayor producción. Ahora les va a costar mucho salir del enredo en que se han metido.

  • Comparta este artículo
Opinión

letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Luis Mesalles

Obtuvo su doctorado y maestría de Economía en The Ohio State University y su bachillerato en Economía en la Universidad de Costa Rica. Actualmente, es socio-consultor de Ecoanálisis y gerente de La Yema Dorada.

Ver comentarios
Regresar a la nota