Opinión

letras de cambio

Actualizado el 20 de julio de 2013 a las 12:05 am

Opinión

letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

La ley le da un mandato principal al Banco Central de Costa Rica: “…mantener la estabilidad interna y externa de la moneda nacional y asegurar su conversión a otras monedas”. Es decir, mantener una inflación baja y un tipo de cambio estable. Pero, al mismo tiempo, la ley le pide cumplir otros objetivos de manera subsidiaria. Estos incluyen promover el ordenado desarrollo de la economía, procurar la ocupación plena de los recursos productivos del país, buscar la estabilidad económica general, promover la eficiencia del sistema de pagos, y lograr un sistema de intermediación financiera estable, eficiente y competitivo.

En principio, al ver tantos objetivos juntos, y tan ambiciosos, uno piensa que es imposible que el Central cumpla con todos. El que mucho abarca, poco aprieta, dice el dicho. Si quiere cumplir con todos, se desenfocará y no cumplirá ninguno. Por eso, la ley pone unos objetivos por encima de los demás. Los bancos centrales sirven, cuando trabajan bien, para controlar la inflación de precios.

Cuando los bancos centrales logran estabilidad de precios, la consecución de los otros objetivos se facilita. Por ejemplo, existen numerosos estudios que demuestran que niveles de inflación bajos ayudan al crecimiento económico. La gente toma mejores decisiones del qué y del cómo producir cuando la inflación es baja. Eso genera eficiencia. Pero la relación también se da en la otra vía. Cuando el crecimiento de la producción es bajo, la presión sobre los precios tiende a ser menor. De ahí que los bancos centrales deban tomar en cuenta el nivel de actividad económica cuando determinan su política de control de la inflación.

Luego de la reciente crisis mundial ha quedado en evidencia la importancia que tiene la estabilidad de los sistemas financieros para el funcionamiento del resto de la economía. Desbalances de algunos macroprecios, principalmente tasas de interés y tipo de cambio, pueden generar riesgos importantes para los sistemas financieros. Si estos riesgos no son medidos en forma correcta por las instituciones financieras y sus clientes, eventualmente puede estallar una crisis. De ahí que los bancos centrales ahora se preocupan más de la estabilidad de los sistemas financieros como parte de su tarea de lograr la estabilidad de precios.

PUBLICIDAD

Al Banco Central de Costa Rica le toca hacer malabarismos con todos estos objetivos: inflación, tipo de cambio, crecimiento y estabilidad. Tiene que jugar con todos ellos, sin que se le caiga ninguno. Ante las circunstancias económicas actuales, existe una expectativa mayúscula de cómo lo hará. Quedamos a la espera de la publicación del Programa Macroeconómico, a fines de este mes, para dilucidar la incógnita.

  • Comparta este artículo
Opinión

letras de cambio

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Luis Mesalles

Obtuvo su doctorado y maestría de Economía en The Ohio State University y su bachillerato en Economía en la Universidad de Costa Rica. Actualmente, es socio-consultor de Ecoanálisis y gerente de La Yema Dorada.

Ver comentarios
Regresar a la nota