Por: Armando Mayorga 24 julio, 2014

El Estadio Nacional ya sufre remiendos como el que apareció de un día a otro en una gradería del cuarto piso, donde se abrió una bodega. El hueco fue noticia en La Nación porque preocupó a una autoridad, como es Guillermo Araya, del Comité de Vigilancia del fideicomiso con el que se administra el Estadio.

Su duda fue fundamentada, pues, para romper cuatro metros cuadrados en una pared de un gigante que aloja a 35.000 espectadores, lo menos que debe mediar es un aval de un arquitecto o de un ingeniero.

El fondo de la noticia fue ese: informar de una alteración de la cual una autoridad no estaba informada. Incluso, la noticia dejó ver cuán expuesto está el Estadio a añadiduras por ocurrencia de cualquier jefe de turno.

En este caso no hubo un comité de especialistas que incluyera al Comité de Vigilancia, para decir sí o no, ya sea por seguridad de la estructura o por el mismo diseño. Nada de eso preocupó a la ministra de Deportes, Carolina Mauri.

Ella, más bien, se intranquilizó por quién hizo público el asunto, por quién envió a La Nación la foto del hueco y, con diligencia, ordenó abrir una investigación contra la Auditoría del Instituto Costarricense del Deporte (Icoder).

Aquí, Mauri pone al Estado a perseguir al denunciante, no al denunciado. Es más, ¿confirmó ella antes qué ingeniero, qué arquitecto, qué autoridad competente autorizó el remiendo?

La señora ministra nada contra corriente porque su investigación va contra lo pregonado por el presidente, Luis Guillermo Solís, en ese Estadio, el 8 de mayo, cuando ofreció que haría del ciberespacio, en alusión al uso de Internet, “una especie de ágora moderna” para la fiscalización ciudadana... Es decir, el gobernante ve en la red una herramienta de denuncia.

¿Pero, cuál fiscalización ciudadana a través del ciberespacio, si el aparato estatal busca hoy la cuenta del denunciante?

La señora ministra también nada contra corriente, pues, el 29 de mayo, el presidente dijo que los auditores serían el “primer machete” para limpiar una “finca encharralada”, pero hoy ese machete va directo contra la misma Auditoría del Icoder.

Mauri hace olas contra lo proclamado por don Luis Guillermo Solís, Ojalá que el presidente aclare si acuerpa, o no, esta investigación, la cual es un mensaje clarísimo contra quien, en un futuro, ose enviar una denuncia a un periodista.

Etiquetado como: