10 abril, 1995
Marcela Angulo
Marcela Angulo

La deshumanización es un fenómeno mundial que ha afectado toda la gama de actividades que el hombre realiza, desde el proceso político por alcanzar y ejercer el poder hasta la aplicación de la medicina preventiva y curativa.

En un reciente número de la revista Suma, se reprodujo un amplio reportaje publicado en Der Spiegel, acerca de los tratamientos alternativos que se experimentan en diversas partes del mundo, de Oriente a Occidente, como reacción a la tecnificación de la medicina tradicional.

En una especie de retorno a los inicios de la medicina, el trabajo periodístico resalta la tendencia moderna a tratar al individuo de forma integral y a echar mano de la mente y el espíritu como complementos en la curación de males físicos.

La idea no es mencionar aquí los detalles de la publicación; la intención es más bien destacar el tema como ejemplo de una reacción humanística, espontánea y múltiple ante el vertiginoso desarrollo de la alta tecnología y la elevada dependencia que de ella ha desarrollado el hombre moderno.

Esta pretende ser una llamada de atención a los gobernantes y políticos para que sus decisiones tomen en cuenta los efectos que estas tendrán en la vida de muchas personas, y no ocurra lo que ya ha sucedido en muchos casos, cuando los resultados numéricos y los tecnicismos han prevalecido sobre los intereses individuales.

Dos ejemplos insoslayables muy recientes: el de los balseros cubanos y el de las adopciones y el Patronato Nacional de la Infancia (PANI).

El presidente José María Figueres y su Gabinete no deben ver con frialdad ni distancia el drama humano de un grupo de cubanos sedientos de libertad que claman por techo y trabajo, ni de un número nada despreciable de familias que viven intensamente la angustia de perder a sus hijos y privarlos de su amor y del calor de un hogar.

Si ambos temas no son importantes como para llamar la atención del Gobierno, para qué tanta retórica acerca de que lo social y lo económico son las dos caras de una misma moneda?