Por: Nuria Marín Raventós 3 mayo, 2015

El FIA15 pasará a la historia como un monumento a la incapacidad, la improvisación, el irrespeto y, lo que es ya característico en esta administración, la evasión de la responsabilidad. Siguen retando nuestra capacidad de asombro.

El desastre no ha sido mayor por contar en Desamparados y Alajuelita con el apoyo de sedes como el Parque de La Libertad, Cedes Don Bosco y varias parroquias. Si no, la historia en estos cantones sería muy parecida a la de Acosta y Aserrí.

Se ha tirado por la borda el prestigio de más de 25 años de festivales nacionales e internacionales exitosos, y esperemos que no el poder de convocatoria de artistas nacionales e internacionales, patrocinadores y proveedores. ¡Y ni qué decir del desencanto del público, plantado, confundido e incrédulo frente a las frecuentes reprogramaciones oficiales, en las que ya nadie puede creer!

Carteles mal hechos, adjudicaciones de última hora, inauguraciones suspendidas en el último minuto, cancelación a artistas por ser críticos de la organización y contrataciones millonarias que, por cierto, deberán ser investigadas, son parte del “programa” de horrorosos y sucesivos desatinos.

No basta la tibia disculpa expresada, ni la forma tímida y parcial de asumir la responsabilidad. Se evaden culpas al señalar siempre a otros como responsables, al invitar a que lo pasado sea historia o al aceptar que si bien se está en desacuerdo con el modelo del festival, se mantuvo por “optimistas” y son hoy más bien víctimas del estallido.

Resulta sorprendente que todavía en el portal del FIA se anuncia, al peor estilo de una irresponsable campaña electoral, que “desde este 2015, el Festival se realizará anualmente bajo el nombre FIA (Festival Internacional de las Artes), con lo cual se busca equiparar la oferta cultural y la inversión en sus dos variantes: dentro y fuera de la capital”. Por cierto, esta es una aspiración que comparto, pero se olvidaron, una vez más, que son gobierno y deben acompañar con hechos sus palabras.

Al escribir mi columna, continuaban las cancelaciones, en condiciones usuales, el siguiente capítulo de este sainete debe ser la salida de los responsables, pero estos, mis queridos lectores, será algo que tampoco veremos pronto, ante el anunciado espaldarazo del presidente a los jerarcas.

Censurable, pero ya entendemos por qué el presidente anunció un reporte del estado productivo y político del país y no una rendición de logros, ante el Congreso, de su primer año.

*Nuria Marín es licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica y máster en Artes Liberales por Harvard University. Es cofundadora y vicepresidenta del grupo empresarial “Álvarez y Marín Corporación” grupo con más de 1.500 trabajadores en actividades diversas: agroexportación (banano), finanzas, inmuebles y turismo.