Por: Jorge Guardia 16 octubre

La cosa no acaba. ¿En qué irá a parar? Cada día surgen nuevas indagaciones, insinuaciones, acusaciones y testimonios que, prima facie, apuntan a transgresiones legales, éticas y políticas. Entretanto, el elector sigue perplejo, expectante, sin poder superar su asombro.

Ayer, dije que el PIN medraría a costas del PAC; hoy, que las espadas van más allá. Si no hay reivindicaciones convincentes subirá la volatilidad, sin descartar un sorprendente reacomodo del electorado. Según Opol Consultores, se perfilan tres punteros: Álvarez Desanti (17,33 %), Juan Diego Castro (10,28 %) y Rodolfo Piza (9,7 %). Atrás, todos los demás. El 31 % no votará y un 14,4 % aún no sabe por quién. Si los indecisos se sumaran a cualquier candidato, ninguno lograría el 40 %. Eso sugiere que, probablemente, no habrá humo blanco antes de abril.

Los mensajes alusivos al big chief dañaron la imagen del gobierno y su candidato. ¿Qué harán sus seguidores? ¿Se unirán al FA cuyo candidato no tiene, estadísticamente, ninguna posibilidad (0,81 %) o, más bien, a Juan Diego Castro, que sí las tiene y es fuerte rival del PLN? La corrupción podría desplazar al desempleo como principal eje de campaña y hacer crecer al PIN sobre el PUSC, su seguidor más inmediato. Por otro lado, la reapertura de la causa contra el líder libertario por la Fiscalía podría tentar a sus seguidores a migrar a otras tiendas. Y ahí estarán, Piza y Castro, compitiendo por ellos (en Europa, donde los partidos son más ágiles, ya se habrían dado alianzas de hecho).

El PLN cuenta con un voto duro (unido a pesar de Sinocem), pero debe apostar a la 1.ª ronda y orar por mayor abstencionismo. Si la 2.ª fuera contra Juan Diego —cuya percepción supera a todos los demás— tendrá que atacar duro y explotar el resquemor que despierta el populismo; si fuera con Piza, tampoco será fácil porque sabe pelear y otras banderas e indecisos podrían aglutinarse a su favor.

Pero resulta que, a hoy, nos es seguro que el PUSC llegue a segundas, pues también se pringó de argamasa en los ruedos del pantalón. Si no se los sacude, no podrá superar a Juan Diego, ajeno al cemento chino. Y ahí es donde se arrepentirá de haber repudiado a Calderón pues, juntos, sumarían 14,08 %, superior al PIN (10,28 %) y en el margen de error del PLN (17,33 %).

Esta no será una campaña fraternal; más bien, un cuerpo a cuerpo en campo abierto, en las redes y medios, donde los debates y combates dirán, al final, por quién doblan las campanas.