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Buenos días

Un mal arreglo

Actualizado el 19 de abril de 1995 a las 06:55 pm

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Un mal arreglo

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Eduardo Ulibarri
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Eduardo Ulibarri
Lo peor de todos los mundos.Así puede calificarse el arreglo a que llegó el Gobierno con la empresa de telefonía celular Millicom. Y todo porque nadie, en su momento, afrontó el problema en su eje: el monopolio sobre las telecomunicaciones que maneja el ICE, y que cada vez choca más con la realidad mundial y los intereses nacionales.

Sucedió totalmente al revés. En los inicios de la negociación, hace algunos años, funcionarios administrativos aseguraron a la compañía que su funcionamiento en Costa Rica no chocaba con las normas vigentes. Los apoderados de Millicom aceptaron la interpretación y emprendieron el negocio.

La idea latente --nunca explícita-- fue que iniciada la operación, hechas las inversiones y contratados en perfecto equilibrio abogados-dirigentes del PUSC y el PLN, los hechos consumados iban a terminar imponiéndose.

Pero los sindicatos del ICE, principales defensores de su monopolio, demostraron una persistencia a prueba de todo argumento y, finalmente, obtuvieron la bendición de la Sala IV a su posición: si no había reforma legislativa, la concesión de Millicom era inconstitucional.

Comenzó entonces el vía crucis, acrecentado por presiones foráneas. Y en lugar de que alguien tomara la iniciativa de atacar de frente el problema, romper el monopolio y abrir al menos el sector de telefonía celular a una competencia totalmente cristalina, los esfuerzos se dirigieron a buscarle "la comba al palo", a salir del apuro.

Se terminó entonces en un arreglo --el arriendo del equipo de Millicom por parte de la Radiográfica Costarricense, propiedad del ICE-- que reafirma el monopolio vigente, concede a la empresa ventajas que no podrá tener ninguna otra compañía de telefonía celular y quita a los consumidores toda posibilidad de defensa y cualquier beneficio competitivo.

Y, para colmo, ni siquiera los sindicalistas están contentos.

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