Opinión

Prueba de fuego

Actualizado el 19 de febrero de 2017 a las 12:00 am

Opinión

Prueba de fuego

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

CNN en Español informó del tráfico de pasaportes y visas venezolanas en Oriente Medio. Los receptores de los documentos podrían estar vinculados con el terrorismo internacional. Los reportajes no son producto de la imaginación de los periodistas. Hay en ellos testimonios de exfuncionarios venezolanos y detalladas descripciones del modus operandi.

La investigación se hizo a lo largo de un año en conjunto con la versión del noticiero en inglés y exigió la revisión de miles de documentos, así como la celebración de entrevistas en los EE. UU., España, Venezuela y el Reino Unido. El gobierno venezolano, y en particular su canciller, Delcy Rodríguez, tuvieron la oportunidad de referirse a los hallazgos.

La gravedad de los informes es mucha y sus consecuencias impredecibles. El noticiero cita informes de inteligencia de países latinoamericanos sobre Tareck El Aissami, vicepresidente y ministro a cargo de migración, supuestamente involucrado con la emisión de cédulas, pasaportes y visas, así como la naturalización de personas provenientes de países vinculados con el terrorismo.

Esas vinculaciones caen encima de la designación del El Aissami como colaborador del narcotráfico por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. Según las autoridades estadounidenses, el vicepresidente facilitó el uso de puertos y aeropuertos venezolanos y supervisó el envío de varios embarques de drogas. Washington decretó el congelamiento de sus bienes en Estados Unidos y prohibió a sus nacionales hacer negocios con el alto funcionario venezolano.

La reacción de Caracas ante los informes de CNN fue brutal, pero no inédita. Como lo ha hecho con emisoras locales, el gobierno chavista sacó del aire la señal del canal de noticias y el presidente Nicolás Maduro se dirigió al país para asegurar que CNN y el Departamento de Estado procuran poner a Trump en su contra y promover una intervención militar.

El gobierno de Brasil, por su parte, no se ha visto involucrado con la venta de visas y pasaportes a posibles agentes del terrorismo internacional. Tampoco hay vínculos de sus altos funcionarios con el narcotráfico ni se le responsabiliza de jornadas de represión como las protagonizadas por el gobierno de Caracas. La libertad de expresión no ha sufrido en Brasil un golpe como el de CNN y como tantos que le antecedieron. Nuestro gobierno enfrentará una prueba de fuego en la próxima cumbre donde coincida con Nicolás Maduro y este tome la palabra.

  • Comparta este artículo
Opinión

Prueba de fuego

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Armando González R.

agonzalez@nacion.com

Editor General Grupo Nación

Laboró en la revista Rumbo, La Nación y Al Día, del cual fue director cinco años. Regresó a La Nación en el 2002 para ocupar la jefatura de redacción. En el 2014 asumió la Edición General de GN Medios y la Dirección de La Nación. Abogado de la Universidad ...

Ver comentarios
Regresar a la nota