Opinión

Buenos días

Piques, un pelotón de delincuentes

Actualizado el 21 de agosto de 2014 a las 12:00 am

Opinión

Piques, un pelotón de delincuentes

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Era medianoche. Apenas empezaba el viernes 15, Día de la Madre, cuando los “piqueros” se apiñaron y adueñaron de un tramo de la ruta 32, bajo el puente de Llorente de Tibás.

Como zona de estacionamiento, tomaron 200 metros de un carril (sentido norte-sur), donde parquearon automóviles, un centenar de motocicletas y al público de la competencia, sobre todo, decenas de mujeres. En el otro carril, permitían el paso de los conductores que iban a esa hora por ahí.

Los otros dos carriles, en el sentido sur-norte, también eran de ellos. Incluso, cuando pasé, un motociclista hacía acrobacias de frente hacia los carros que venían. Un artista... ¡de la irresponsabilidad! Si se matara él, ni modo, pero ponía en riesgo a conductores que no tenían culpa de su estupidez.

Este pelotón de delincuentes, pues, según la ley lo son, era imparable, como lo es en otros sitios de carreras: Pavas, Escazú,, Curridabat, Zapote, Cartago, Heredia, Alajuela...

Ellos delinquen porque no hay quien los reprima, porque la Policía de Tránsito solo tiene el arma de la ley y les tiene miedo a sus armas de fuego y a que son capaces de lanzar, en la huida, los autos contra quien sea.

La desventaja de los tráficos va más allá: La ley aprobada por los diputados obliga a que el oficial aplique la sanción in fraganti , es decir, justo en el momento de la competencia. ¿Cuál delincuente hace la fechoría enfrente de un policía?

Con esta debilidad policial, con este vacío legal, estos delincuentes están empoderados.

Cómo no van a estarlo, si desde octubre del 2012, cuando entró a regir la nueva ley de tránsito que castiga los piques hasta con tres años de cárcel, ni uno solo ha sido condenado. Si acaso han sido multados por falta de licencia o por alterar el motor.

La solución a este vacío la tienen los diputados, por medio de una enmienda a la ley para dar más armas a la Policía de Tránsito, a fin de atacar a esta mafia que viola normas de tránsito, altera la vida de barrios, amenaza a quien los cuestiona y pone en riesgo la vida de inocentes.

Mientras los diputados se ponen de acuerdo, los poderes Ejecutivo y Judicial sí tienen armas para atacar a estos mafiosos. Solo falta coordinación policial entre autoridades de cada poder para sacar a la calle a policías (de Tránsito, de choque y antimotines) y a jueces para arrestar, en flagrancia, a estos delincuentes.

  • Comparta este artículo
Opinión

Piques, un pelotón de delincuentes

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Armando Mayorga

amayorga@nacion.com

Jefe de Redacción

Ingresó a La Nación en 1986. En 1990 pasó a coordinar la sección Nacionales y en 1995 asumió una jefatura de información; desde 2010 es jefe de Redacción. Estudió en la UCR; en la U Latina obtuvo el bachillerato y en la Universidad de Barcelona, España, ...

Ver comentarios
Regresar a la nota