Opinión

Pésimo y peligroso servicio

Actualizado el 11 de octubre de 2015 a las 12:00 am

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Pésimo y peligroso servicio

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Viajando desde Salz burgo a Suiza, ruta alemano-parlante, teníamos la duda en cuál estación debíamos bajar. Un simpático filmógrafo angloparlante nos indicó: a su estación se llega a la 1: 02 p. m., vayan a la puerta a la 1 p. m., y cuando se detenga el tren, pueden bajar, ese es el lugar. Efectivamente así sucedió.

Si bien esta milimétrica precisión es característica de los suizos y alemanes, lo cierto es que el cumplimiento de horarios es parte inherente de cualquier servicio de tren en el mundo. El usuario debe tener la certeza de que llegará a tiempo a su destino.

En Costa Rica, con el pésimo servicio que el mismo Incofer reconoce tener, no es de extrañar una pérdida de usuarios. Si bien no es un dato oficial, Transfeco, responsable de la venta de tiquetes, reporta una baja (julio a setiembre) en las rutas Cartago-San José y Heredia-San José (23%), Pavas (20%) y Belén (12%).

La reactivación del tren ha sido un acierto. En cinco años, pasó de 1,2 millones a 3,6 millones de usuarios (2014), pero el irrespeto de horarios, trenes varados o descarrilados, así como la sobreocupación e inseguridad al tener que viajar personas incluso en las gradas y entre vagones, le restan atractivo al llamado a ser el rey del transporte público.

Medio de transporte por excelencia, el tren reduce el número de vehículos en las carreteras, la contaminación y la congestión que estos generan. Su economía y eficiencia es evidente para los países y usuarios que pueden ahorrar tiempo, clave para una mejor calidad de vida.

Si bien el país es consciente de los problemas para la reactivación del tren, como la recuperación del derecho de vía, diseños inadecuados de ruta, o que el ancho entre rieles está prácticamente descontinuado, todo un reto para acceder a máquinas, vagones y repuestos, lo cierto es que también hay un problema de gestión.

Vieja es la práctica de escudarse en errores del pasado, si los hubo, en lugar de actuar y resolver problemas actuales. ¿Cómo defender que no hay un aspecto de gestión cuando en mayo se anunció que en el tren a Cartago se usan partes de camión para frenos al no contar en más de año y medio con el aval para la compra de las piezas, excusa que la Contraloría desmintió e indicó que se debe a errores del Incofer?

Esperanzados estamos con el proyecto de Ley de Fortalecimiento del Incofer, empero las mejoras en gestión no deben esperar a su aprobación, en juego está la seguridad de más de 3 millones de usuarios.

(*) Nuria Marín Raventós es licenciada en derecho por la Universidad de Costa Rica y máster en artes liberales por Harvard University. Es cofundadora y vicepresidenta del grupo empresarial Álvarez y Marín Corporación.

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