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Nuria Marín Raventós: Doña Elizabeth

Actualizado el 21 de junio de 2015 a las 12:00 am

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Nuria Marín Raventós: Doña Elizabeth

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Como costarricense, mujer y abogada celebro con orgullo el nombramiento de doña Elizabeth Odio Benito, doña Eli para sus alumnos, jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, nombramiento que no solo engalana a Costa Rica y Centroamérica, sino al continente americano en pleno.

Persona intachable, de una rigurosidad intelectual exquisita y fiel referente de lo que debe ser la excelencia personal y profesional, doña Elizabeth ha dedicado años de estudio y trabajo a constituirse hoy en una de las voces en el mundo mejor calificada y más respetada en materia de derechos humanos.

Una de las cualidades que más admiro en doña Elizabeth es que, sin importar la responsabilidad y alto puesto en el que se desempeña, tiene la característica de mostrar su sencillez y afable calidez humana y siempre ejerce su vocación de servicio a los costarricenses a quienes lleva en su corazón. Además, sigue siendo educadora, esté donde esté, nunca pierde esa cualidad innata de enseñar y educar a quienes la escuchan.

Doña Elizabeth aportará a la Corte su larga trayectoria como exministra de Justicia en dos gobiernos, exprocuradora, exministra de Ambiente y exvicepresidenta de la República. También contribuirá con su gran acervo y experiencia internacional, bien ganada como exjueza del Tribunal Internacional para la Antigua Yugoslavia, exjueza de la Corte Penal Internacional, ex relatora especial de la Subcomisión de DDHH de Naciones Unidas y como promotora del Protocolo opcional a la Convención contra la Tortura, adoptado en el 2002.

Desde la judicatura y como única mujer, tendrá la responsabilidad de allanar el camino al disfrute pleno de los derechos humanos a las mujeres americanas, luchar contra todo tipo de discriminación por razones étnicas, de credo u orientación sexual. Igualmente deberá ayudar a fijar nuevos derroteros para la defensa de los derechos humanos, incluidos los de tercera y cuarta generación. Importantees, además, que deberá luchar por que se respeten las sentencias de la Corte, aspecto en el que por cierto nuestro país está en deuda con el fallo sobre la fertilización in vitro.

En un continente teñido por reveses en materia de libertad de expresión y de prensa, quinta columna de las democracias continentales hoy obscurecidas por algunos países de la región, tendrá igualmente la responsabilidad de revertir y recuperar para los ciudadanos del continente ambos derechos fundamentales.

(*) Nuria Marín Raventós es licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica y máster en Artes liberales por Harvard University. Es cofundadora y vicepresidenta del grupo empresarial Álvarez y Marín Corporación.

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