Opinión

Movilidad urbana

Actualizado el 14 de junio de 2015 a las 12:00 am

Opinión

Movilidad urbana

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Diputados de varios partidos políticos se pusieron de acuerdo para promover una reflexión sobre movilidad urbana, es decir, sobre los medios para aminorar la contradicción entre el transporte, la salud y el confort en las ciudades modernas.

Costa Rica está urgida de encontrar soluciones, como podrá atestiguarlo cualquier residente de las grandes concentraciones urbanas y también quien las visita. La contaminación sónica, las emanaciones de gases y la inseguridad vial se confabulan para restar calidad a la vida en nuestra sociedad, cada vez más urbana.

Los legisladores detrás del proyecto se plantean la necesidad de combatir el calentamiento global, el sedentarismo y la siniestralidad mediante el desarrollo del transporte público moderno, basado en las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías. Como contrapartida a los elementos constitutivos del caos vial, proponen desarrollar la infraestructura necesaria para estimular la caminata, el ciclismo y los medios colectivos de transporte.

El diseño urbano y la inversión en obras son fundamentales para conseguir los objetivos propuestos y, para lograrlos, bien valdría la pena crear tributos específicos, pero algunos avances están al alcance de la mano y no deben quedar fuera de la discusión. El ruido y la contaminación, por ejemplo, pueden ser reducidos a niveles tolerables.

Para eso, en buena parte, existe la revisión técnica de vehículos pero, en Costa Rica, siempre hemos conseguido burlar sus efectos benéficos.

La centralización de las inspecciones eliminó la aprobación de las pruebas a cambio de dádivas, pero los conductores interesados pronto idearon otros medios para pasar la inspección.

Los artefactos instalados con intención de aumentar el ruido que algunos idiotas consideran elegante, son reemplazados temporalmente por un silenciador apto para burlar los controles. Hay un negocio de alquiler de piezas conformes con las especificaciones de ley, incluidos neumáticos en buen estado. Pasada la prueba y hecho el recambio, el conductor no tiene motivos para temer una multa. A la Policía de Tránsito el ruido y el humo le son indiferentes.

Necesitamos fortalecer la educación y también la represión. Ojalá este aspecto del problema no escape a las deliberaciones en muy buena hora impulsadas por los legisladores. Mucho podría lograrse, a corto plazo, con un esfuerzo relativamente modesto, lo cual no impide pensar en medidas de mayor calado y alcance.

  • Comparta este artículo
Opinión

Movilidad urbana

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Armando González R.

agonzalez@nacion.com

Editor General Grupo Nación

Laboró en la revista Rumbo, La Nación y Al Día, del cual fue director cinco años. Regresó a La Nación en el 2002 para ocupar la jefatura de redacción. En el 2014 asumió la Edición General de GN Medios y la Dirección de La Nación. Abogado de la Universidad ...

Ver comentarios
Regresar a la nota