Opinión

En Guardia

Actualizado el 26 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

Opinión

En Guardia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Leí un resumen preciso y muy certero de la economía nacional e internacional, realizado por David Lipton, del FMI, en una entrevista en El Financiero . Aquí va un resumen del resumen y mi apreciación personal.

La economía mundial no nos sacará de la pobreza. Su crecimiento mejorará algo en el 2014, pero no superará el 3,6%. EE. UU. va por el 2%, la Unión Europea llegará apenas al 1% (y seguirá deprimida varios años), Japón apunta al 1,2%, Latinoamércia se contentará con un 3,1% y China bajará su ritmo de expansión. Para los países abiertos al comercio, como el nuestro, significa menores exportaciones y un crecimiento moderado. ¿Apuntalamos, entonces, el mercado local para bajar la pobreza y desempleo?

Lipton dice que sí. Yo coincido. Pero recomiendo sumo cuidado para no recalentar la economía (inflación) ni acelerar el desequilibrio macro- que obligue, después, a abortar la recuperación. Primero, arreglar lo fiscal. El FMI pide inyectar ingresos frescos por un 2,5% del PIB para financiar educación, salud e infraestructura. Piensa, sin duda, en mejorar la fuerza laboral y la competitividad del sector productivo. También concuerdo con eso. Pero agrego que el monto sería insuficiente para restablecer el equilibrio. Debe rebajarse y reorientarse el gasto público para privilegiar la inversión sobre el gasto corriente.

Lipton insiste en liberar el mercado cambiario a corto y medio plazo (me alegro hallar a otro más terco que yo) para rescatar la política monetaria y reducir la inflación, que es un impuesto injusto y fuente de apreciación contra el exportador. El mensaje es no manosear la eventual flotación administrada para impedir que el tipo de cambio se ajuste, al variar la política monetaria y tasas de interés en EE. UU. Estima que seguiremos teniendo entradas directas de capital (por lo que no debemos esperar mayor depreciación cambiaria), pero hay margen para desestimular las de carácter financiero.

¿Cómo? Propone ajustar la supervisión preventiva para encarecer el endeudamiento externo (encajes; limitar el crédito a no generadores), pero yo creo que sería más efectivo bajar la inflación para reducir las tasas de interés y flotar la moneda. Ante el mayor riesgo, los inversionistas –en especial, los bancos públicos que abusan del capital externo para prestar en dólares– serían más cuidadosos. Y hay otro punto esencial: controlar el endeudamiento externo del Estado, pues también deprime el tipo de cambio. Se complementa muy bien con la reforma fiscal. Cuanto menor sea el déficit, menor será la tentación de acudir al exterior. El funcionario del FMI, por diplomacia, no se atrevió a decirlo. Pero yo sí lo puedo mencionar.

  • Comparta este artículo
Opinión

En Guardia

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Jorge Guardia

Abogado, economista y columnista de La Nación. Fue presidente del Banco Central y consejero en el Fondo Monetario Internacional. Es además profesor de economía y derecho económico en la Universidad de Costa Rica.

Ver comentarios
Regresar a la nota