Opinión

Exageración

Actualizado el 06 de diciembre de 2015 a las 12:00 am

Opinión

Exageración

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

A finales de junio, escribí que Donald Trump no tenía posibilidad alguna de lograr la candidatura republicana. Estoy listo para tragarme esas palabras, pero solo a medias. Si la posibilidad existe se debe a dos circunstancias extraordinarias. Primero, la fragmentación del campo partidario. Todavía, a estas alturas, hay más de una docena de precandidatos. Solo tres tiraron la toalla. La atomización le permite a Trump mantenerse en los primeros lugares con un apoyo un poco superior al 20%.

En segundo lugar, la dirigencia republicana introdujo en el proceso una distorsión que hoy lamenta. Para evitar una larga precampaña, como la del 2012, el partido modificó las reglas.

La temprana selección del candidato daría tiempo para consolidar las filas e iniciar cuanto antes el definitivo esfuerzo electoral.

En consecuencia, solo cinco estados votarán en febrero. Los que decidan hacerlo en las dos primeras semanas de marzo adjudicarán delegados a la convención partidaria por el sistema proporcional, con lo cual difícilmente habrá un ganador en esas fechas. A partir del 15 de marzo, el vencedor en cada estado se adjudicará todos los delegados. Si Trump logra victorias con su quinta parte de los votantes republicanos, podría ser candidato.

Es un escenario aterrorizante, sobre todo para la dirigencia republicana. El 20% de los votantes en la convención interna representa entre el 8% y el 10% del electorado total. Con ese apoyo no se llega a ninguna parte y Trump se ha esmerado en alienar a los hispanos, las mujeres, los afroamericanos y, en general, a cualquier aspirante a la sensatez y la moderación.

Temerosos de una catástrofe en los comicios generales, influyentes sectores del partido comienzan a organizarse para descarrilar las aspiraciones del cuasi cómico magnate, figura de la reality TV. Están a tiempo y hay razones para mantener la esperanza, pero negarle a Trump toda posibilidad resultó una exageración, imprevisible a finales de junio.

Ante la ola opositora en las tiendas republicanas, el precandidato reitera la amenaza de dividir al partido con una candidatura independiente. Quizá el magnate, como candidato republicano o independiente, asegure la elección de la primera presidenta estadounidense.

En ese caso, no habrá forma de negarle un lugar en la historia y, en alguna medida, agradecimiento, pese a la fealdad de su plataforma política y los fantasmas que despierta en un sector del electorado, minoritario pero significativo.

  • Comparta este artículo
Opinión

Exageración

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Armando González R.

agonzalez@nacion.com

Editor General Grupo Nación

Laboró en la revista Rumbo, La Nación y Al Día, del cual fue director cinco años. Regresó a La Nación en el 2002 para ocupar la jefatura de redacción. En el 2014 asumió la Edición General de GN Medios y la Dirección de La Nación. Abogado de la Universidad ...

Ver comentarios
Regresar a la nota