Opinión

Enfoque

Epidemia de ‘muertos’

Actualizado el 26 de febrero de 2015 a las 12:00 am

Opinión

Epidemia de ‘muertos’

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En las calles en las que no andamos “ bumper contra bumper ”, al paso de procesión de Semana Santa, inevitablemente nos topamos con una epidemia de reductores de velocidad, los llamados “muertos” o “policías dormidos”. No hay vía de medio buen ver sin que esté llena de colinitas, no una cada tantos cientos de metros o cerca de escuelas y hospitales, sino, frecuentemente, varias cada cuadra. Una de mis hermanas sospecha que debe haber un Frente Nacional Pro Policía Dormido (FNPPD), con comités populares en muchos barrios, que, furtivamente, cada noche los instala.

Como parte de su labor de voluntariado, Varguitas inició una taxonomía de “muertos” con el loable fin de levantar un mapa geo-referenciado que contenga coordenadas precisas para alertar a los conductores sobre esos tipos de muertos capaces de acabar con el carro de uno. Además, procuro evitar que las tripas se le sigan desacomodando a la gente, que bastante caro cobran los médicos. El primer tipo son las “murallas chinas”: en vez de instalar una suave protuberancia, un genio puso una fila de blocks atravesando la calle. Son muertos altísimos, que golpean secos, inmisericordes, a nuestros carros. El segundo tipo son los “sorpresivos”, barreras hechas de asfalto, color calle, que uno nunca supo dónde estaban, sino cuando los compensadores del carro sonaron. La tercera variedad son los “ motocross ”, series de tres o cuatro “muertos” apiñados a pocos metros unos de otros, quién sabe con qué criterio, y, evidentemente, puestos por distintas manos, pues cada uno tiene diverso tamaño. Si los lectores han encontrado otros especímenes, favor hacérmelo notar al e-mail de abajo.

Estando en Costa Rica, “debe” haber un reglamento que estipula el procedimiento que “debe” cumplirse para instalar un “muerto”. Por otra parte, “debe” haber una oficina del MOPT encargada de dar permisos y vigilar que todo se haga bien, pero que no puede actuar, pues no tiene con qué. Como hacer las cosas de acuerdo con la ley debe ser complicadísimo, el FNPPD se tomó la justicia por sus propias manos, algo parecido a lo que ocurre en otros temas.

El punto es el porqué. ¿Por qué esa epidemia de “muertos”? Mientras el MOPT convoca a un diálogo nacional sobre el tema, especulo que prepara medidas defensivas extremas, aunque ineficientes, para atajar a la manada de malos conductores que, frustrados por las presas de cada día, aprovechamos cualquier tranquila calle de barrio para meter la chancleta. En ausencia de un orden nacional, la “feudalización” de las calles.

  • Comparta este artículo
Opinión

Epidemia de ‘muertos’

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota