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Cuentas de vidrio

Actualizado el 24 de noviembre de 2016 a las 12:00 am

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Ya era hora de que Costa Rica se sumara a la moda de los canales secos en Centroamérica, ideados para competir con el renovado canal de Panamá. ¡Faltaba más! Vean ustedes: en Guatemala hay un proyecto de unos 7.000 millones de dólares en carretera, puertos y oleoducto que convertiría al país en “un centro logístico en el mundo (…) una ruta nueva para el comercio” (http://www.todanoticia.com/44303/canal-seco-guatemala-nafta/#sthash.2xK6KlPl.dpuf).

En Honduras se habla del “corredor logístico centroamericano”, una carretera de varios carriles. En el 2015, el gobierno hondureño pregonaba importantes avances. Esta iniciativa involucra el mejoramiento de los puertos Cortés (Honduras) y El Cutuco en El Salvador, aunque la mayoría de la plata está todavía por conseguirse (https://honduprensa.wordpress.com/tag/canal-seco).

En Nicaragua, tienen otro sueño, mojado en este caso: un canal interoceánico. Hace un par de años el gobierno anunció pomposamente el inicio de las obras, financiadas por un oscuro multimillonario chino, e hizo aprobar en el Congreso una ley con concesiones tan extremas que a su lado palidecen las que dio el gobierno tico a Minor Keith en el siglo XIX para su emporio bananero.

Ahora nos toca el turno: anuncian al menos dos proyectos cada uno por miles de millones de dólares para un canal seco entre el litoral Caribe (¿pero ahí no estamos construyendo ya un puerto?) y algún sitio entre bahía Salinas o bahía Santa Elena (¿por ahí no está ubicado un Parque Nacional?). Incluirían puertos, autopista y trenes modernos. La idea está en estudio por el Consejo Nacional de Concesiones (CNC), pero ya se habla de los miles de empleos que generará y la infraestructura de clase mundial que tendremos, lo mismo que se dice en Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Imaginemos que se concretan dos o más de los canales que se proyectan en el Istmo. Me pregunto, como la canción clásica de la salsa: ¿Habrá cama para tanta gente? Y sigo con mis preguntas: ¿Para qué compite cada uno de los países centroamericanos con su proyecto por aparte, siendo una región tan chiquitita? ¿No nos convendría mejor tener una visión regional sobre el tema logístico?

En el caso de Costa Rica, los caminos de nuestro desarrollo no van, creo yo, por competir con Panamá en esta materia. Me parece más útil articularnos al centro logístico de clase mundial que ellos ya tienen y especializarnos en otra cosa, en llegar a ser un polo internacional de innovación, emprendedurismo y sostenibilidad ambiental, tema en el que llevamos caballo a todos.

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