Opinión

Eduardo Ulibarri: La calidad

Actualizado el 29 de mayo de 2015 a las 12:00 am

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Costa Rica no debe esperar más para fortalecer la calidad, pertinencia y eficiencia de la educación superior. El deber toca, en esencia, a sus responsables directos. Los resultados nos conciernen a todos.

En este momento, las universidades privadas son el eslabón más débil de la cadena; en parte, por su desempeño; en parte, por el del Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup), encargado de autorizarlas y supervisarlas. A la ministra de Educación, Sonia Marta Mora, le preocupa la situación y presentó un proyecto de ley para mejorarla. Allí no están todas las soluciones posibles y algunas son discutibles. Sin embargo, el conjunto es positivo y podrá perfeccionarse durante el proceso legislativo.

Debemos aprovechar la oportunidad.

La tarea amerita un debate racional y orientado a la acción; es decir, al proyecto. Para enriquecerlo, lo mínimo es evitar simplismos, hipérboles o maniqueísmos. Por desgracia, ya han surgido síntomas en tal sentido.

Hace pocos días, la rectora de una universidad privada declaró a La Nación que uno de los componentes de la propuesta “raya no con el socialismo, sino con el comunismo”. Casi al unísono, en relación con temas presupuestarios, un profesor de la UNA denunció en Facebook “la amenazante ola conservadora que quiere acabar con la educación universitaria estatal”.

Con arengas de trinchera no vamos a ninguna parte. ¿Será esa la intención: polarizar para paralizar?

Por el bien del país, de sus estudiantes y de ellas mismas, las universidades privadas están llamadas a cumplir un papel más vigoroso en nuestra sociedad. La clave de esta ruta es la calidad. Para lograrla a plenitud, las peores quizá deberán cerrar; otras, reinventar sus modelos, focalizarse o crear alianzas; las mejores, potenciar sus virtudes.

La ministra Mora propone, en esencia, avanzar por dos carriles: fortalecer el desempeño del Conesup, una institución presa de rígor mortis, y ampliar y reforzar el sistema de acreditación universitaria. Son medidas indispensables y consecuentes con la libertad de enseñanza.

El fin último debe ser un verdadero sistema universitario privado, ágil, autónomo e impulsado por la excelencia. El proyecto nos acercará a esta meta.

(*) Eduardo Ulibarri es periodista, profesor universitario y diplomático. Consultor en análisis sociopolítico y estrategias de comunicación, fue embajador de Costa Rica ante las Naciones Unidas (2010-2014).

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Eduardo Ulibarri

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Eduardo Ulibarri es periodista, profesor universitario y diplomático. Consultor en análisis sociopolítico y estrategias de comunicación. Exembajador de Costa Rica ante las Naciones Unidas (2010-2014).

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