14 septiembre, 2015

Camino y votos

Dinero no alcanza para arreglos

Esta semana, arreglamos el pésimo camino de piedras que conduce al residencial donde vivo, porque los impuestos municipales parecieran no alcanzar para esta clase de trabajos, aunque sí para dotar al ayuntamiento de un edificio nuevo. Mientras tanto, los delincuentes engordan en las cárceles, con el alto costo económico que tiene para la sociedad, sin nombrar los daños anteriores causados por ellos, pero, según la justicia costarricense, el trabajo comunitario es inmoral.

Se acercan las elecciones municipales y no dudo que los numerosos candidatos se acordarán, entonces, de nuestra existencia para solicitarnos el voto.

Philippe Bloton

Esparza

Herencia sindical

Da tristeza escuchar a los sindicalistas amenazar con huelgas porque no quieren una revisión de sus privilegios, en vez de dar gracias a Dios por tener un empleo sin tener que preocuparse de nada, porque su cosecha está asegurada. No le sucede así al agricultor, cuya cosecha depende del clima y no se sabe cómo va a resultar.

Los dirigentes sindicales tampoco piensan en los miles de desempleados, ni en la gran cantidad de jóvenes que se están graduando en las universidades, quienes van a encontrar un panorama difícil de empleo.

Son pocos los que piensan en la patria antes que en el dinero, y aunque en el Primer Poder de la República hay muy buenos elementos, no quieren o no se atreven a tramitar las reformas urgentes que el país necesita, ya que no desean asumir el costo político.

El pueblo debe pronunciarse para que se enderece el barco de una vez por todas, o las nuevas generaciones nos repudiarán por no haber tomado las medidas necesarias.

Efraín Solís Ureña

San José

Hidrógeno como combustible

Es inconcebible que el proyecto de Ad Astra y Recope haya sido suspendido por argumentos legales. En su cuarta y última fase, el proyecto incorporaría un dispensador de hidrógeno para vehículos. Los negativos dirán que es imposible.

Si nos proponemos, bajo la dirección de Franklin Chang, sí podemos, y, además de este, otros retos, como cambiar el tren inoperante por uno eléctrico moderno.

Leslie Anderson Beer

Moravia

Más huecos

Aunque no soy vecino del cantón de Goicoechea, por asuntos familiares me toca circular con frecuencia por sus abandonadas calles. Por eso me llena de asombro que la actual alcaldesa se esté postulando a una reelección. Esto quiere decir que los vecinos de este importante cantón josefino y transeúntes habituales tienen la posibilidad que por cuatro años más seguirá siendo una hazaña desplazarse por sus calles.

La elección de alcaldes no solo en Goicoechea, sino en otros lares de Costa Rica, perdieron seriedad y las malas gestiones de los jerarcas de los ayuntamientos se premian con la continuidad.

Gustavo Elizondo Fallas

Santa María de Dota

La vida de otro

Como Marcela Leandro y Gerardo Mejía ( La Nación, 5/9/15) sé de más personas que exigen la FIV como un medio legítimo para tener un hijo.

No sé si consideran realmente que una persona, una vida humana, está al mismo nivel de un auto, un viaje o un celular. O pensando en cosas más elevadas e indispensables para la propia vida: el aire puro, el agua limpia, la alimentación o la educación.

Si son coherentes con ese enfoque, no podrán acusar a quien acaba con la vida de otro porque ya no le resulta útil o porque le causa molestias. Tampoco podrán quejarse si, llegado el caso, alguien decidiera sobre la vida de alguno de ellos.

Antes de defender una postura que afecta la realidad del ser humano, piensen las implicaciones que tiene para uno mismo, “la misma medida que utilices, la podrán utilizar contigo”.

María Luisa Benavente Bárzana

San José

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