1 noviembre, 2014

Respeto para todos

Sindicalistas de Limón

Los sindicalistas de Limón piden respeto para ellos. ¿Y el respeto para los exportadores de productos perecederos y otros bienes? ¿Cúal respeto existe para los importadores de una gran cantidad de productos necesarios para sus negocios? ¿Y el respeto para los asegurados cuando la huelga es del sector salud? ¿Qué respeto tienen los sindicatos para el pueblo al llamar a huelga en el sector de comunicaciones? ¿Qué respeto tienen para niños y adolescentes cuando son los maestros? ¿Qué respeto existe para el pueblo cuando la marea roja, los piratas y otros sectores se sienten marginados o con algunos derechos? ¿Se acuerdan de los tiempos en que cerraban bodegas a las 4:30 p. m. y uno debía esperar al otro día aunque solo faltara una paleta de un montón, o cuando caía un pelo de gato y el sindicato no dejaba cargar?

No, señores, están muy equivocados. Japdeva no va a morir con esta concesión. Ustedes se han encargado de irla matando poco a poco, al punto de hacerla incompetente. Ojalá que no muera, pero si muere, que descanse en paz. Ustedes son los culpables, no el Gobierno.

Jorge E. Varela Solís

Moravia

Menos canales

Totalmente de acuerdo con lo expresado por los señores Ramiro H. Jiménez R. y Pablo Granados Moya ( Cartas , 20/10/2014) sobre el atropello de Cable Visión al eliminar varios canales de la programación contratada. Yo no les acepto que me hayan quitado TV 5 Monde. De hecho ya estoy buscando alternativas.

Carlos Barrientos Guerrero

Coronado

Pensiones de lujo y convenciones

Ambos privilegios son, aparte de inmorales, inconstitucionales, en cuando tienen su fundamento en desigualdades. Y como desigualdad, sin duda alguna, infligen con gran injusticia un principio primigenio de nuestra Constitución Política: la igualdad, con todo lo que significa y garantiza. Muy mal hicieron los políticos en aprobar leyes y reglamentos que, como espada de Damocles, se cierne sobre los derechos igualitarios del pueblo costarricense. Máxime que no fueron por ignorancia, si no por acción calculada y alevosa para atraer votos a sus partidos..., o favorecer a ellos o a sus amigotes. Ellos deberían ser los que ahora, con hidalguía y pundonor, ocupen las trincheras de los problemas inconstitucionales que nos heredaron. Por lo menos los costarricenses tenemos derecho a conocer a pie juntillas las prerrogativas que hoy estamos pagando y, lo más importante, quiénes nos heredaron tal “fortuna”.

Carlos Masís Acosta

Cartago

Huecos hacia arriba y abajo

Es indignante la desidia y pereza con que laboran en la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) cuando de arreglar una fuga se refiere. Hacen un hueco y parece que es tanta la incapacidad para volver a dejar la calle como estaba. Dejan una pelota de alfalto que más parece un muerto, o bien dejan la zanja sin el relleno correspondiente, haciendo que los vehículos se golpeen bastante. Ojalá reciban un curso para ver si aprenden.

Óscar Hernández Hernández

San Rafael de Heredia

Sin explicación

Señores de Cablevisión, ante la gran cantidad de quejas en contra de ustedes por la forma en que nos eliminaron de la noche a la mañana más de diez canales, mucho me extraña que nadie de esa cablera haya tenido “la cortesía” de publicar por la prensa explicación alguna.

Ya muchos de sus afiliados de seguro estarán pensando en retirarse de esa empresa para afiliarse a otras cableras más serias.

Luis Guillermo Méndez Bolaños

San Antonio de Coronado

Caos durante viaje en tren

El viernes 17 de octubre viajaba en el tren Heredia- Universidad Latina alrededor de las 5:45 p. m. En el sector de Calle Blancos nos varamos, como lamentablemente suele suceder. La unidad venía con mucha gente de pie. Pasaban los minutos y el calor era terrible, sin aire acondicionado, con las puertas y ventanas cerradas.

Se apagaron las luces y la congoja fue grandísima, más aún cuando una pasajera cayó al suelo, desmayada. Fue un caos, ya que no hubo de parte de los funcionarios que trabajan en los vagones respuesta alguna. Fue muy evidente la ausencia de la mínima preparación para enfrentar una situación como esta.

Los demás pasajeros asumieron el cuidado de la muchacha mientras pasaban y pasaban los minutos, y la coordinación de los funcionarios de la administración del tren fue nula. Sin brindarle más auxilio que levantarla y colocarla en un asiento, sin involucrarse y sin comunicar nada a los pasajeros, el tren continuó hacia la Estación del Atlántico, donde la mujer fue bajada por los mismos pasajeros y colocada en una banca, todo ello ante los comentarios de que el 911 no tenía ambulancias y debían “llevarla por sus propios medios al hospital, pero rápido porque el tren debe continuar”. Lo irónico fue que, después de que la joven fue sacada del tren, el aire acondicionado fue activado.

Mi recorrido terminó en la UCR. Le comenté al trabajador del tren mientras me abría la puerta del vagón lo mal manejada que encontraba la situación, y la respuesta que obtuve fue: “La culpa es de ustedes, los pasajeros, que no se quejan”.

Pues bien, me quejo . ¿Cómo es posible que no existan medidas de atención de emergencias? ¿En manos de quién está el transporte y la seguridad de tantísimas personas?

Ahora ¡espero respuesta!

Adriana Solano Sánchez

Heredia

Etiquetado como: