7 abril, 2015

Banda sinfónica ausente

Procesiones en Cartago

Por tercer año consecutivo, la Banda Sinfónica de Cartago brilló por su ausencia en las procesiones del Jueves y Viernes Santos en nuestra provincia. Sus miembros justifican la ausencia en ser empleados públicos. Así, la banda nos privó de escuchar lo que, en el pasado, tradicionalmente le dio solemnidad, honor y respeto a las procesiones de Semana Santa, cuando se deleitaba a los cartagineses con la sonoridad de obras clásicas, entre ellas El duelo de la patria .

Causa gran pena que las autoridades eclesiásticas tengan que solicitar este servicio a una banda de otro cantón de la provincia, integrada por músicos jóvenes, quienes interpretaron con gran profesionalismo las obras escogidas para amenizar los ritos católicos.

Señores de la Banda Sinfónica de Cartago, aporten su trabajo. Son solo ocho horas hábiles al año. No permitan que esta tradición tan solemne se pierda.

Esperanza María Cerdas Sáenz

Cartago

Derechos humanos

En respuesta a Elizabeth Vargas ( Cartas , 2/4/2015), le aclaro que la FIV es un procedimiento que no incluye la muerte de ningún ser humano. La Corte Interamericana de Derechos Humanos ya envió la orden al país para que reanude su uso.

En cuanto al matrimonio igualitario, le recuerdo que la homosexualidad se da en todas las especies vivientes; la homofobia solamente en una. Le recomiendo que lea la Carta Universal de Derechos Humanos y deje de condenar a otros por vivir libremente su sexualidad. Con el matrimonio igualitario solamente se quiere equiparar los derechos de las personas GLBTI. Sí concuerdo con ella en un punto: necesitamos empleos, pero sin irrespetar el derecho ajeno. Es hora de legislar para defender los derechos humanos. Yo no quiero más condenas de la CIDH contra mi país.

Róger Acuña Valverde

Curridabat

Pruebas de manejo

El 1.° de abril, Óscar Rosabal L. escribió en esta sección sobre las pruebas de manejo. Tiene mucha razón: creen que son para un doctorado en manejo. Tengo un hijo que ha ido cuatro veces. La primera vez no lo dejaron hacerla porque en la cédula la foto estaba borrosa; presentó un carné del trabajo para que vieran que era él, pero no se lo permitieron. La segunda vez, le dijeron que estaba bien, pero no le dieron el visto bueno porque el repuesto estaba desinflado. La tercera vez, le indicaron que no la pasaba porque tocó un cono plástico; y la cuarta lo calificaron bien, pero reprobó porque el carro tenía el velocímetro en millas y no marcaba cuando iba a cinco kilómetros por hora.

Cuánto le cuesta a una persona que trabaja sacar el día de vacaciones, cancelar el derecho para hacer la prueba práctica y después estar llamando para que le den la cita.

Deberían ser más congruentes y no ponerse en pequeñeces, porque los calificadores dan la impresión de andar detrás de otra cosa.

Luis Manuel Muñoz Quesada

Heredia

Mal servicio de Internet

Desde que adquirí el servicio de Internet con Tigo, en noviembre del 2014, ha sido pésimo, a pesar de los reiterados reportes. Desde una mala atención en su call center hasta las promesas incumplidas en la oficina en Grecia, no han podido dar una respuesta acertada al porqué no se corrige el problema.

Lo que no han fallado son los cobros, que puntualmente llegan y hasta me saturan de mensajes de texto y llamadas.

Gustavo Brenes Dittel

Grecia, Alajuela

Calle reparada

Los vecinos de la calle de “La Vuelta del Queque”, en San Isidro del Guarco, deseamos hacer público el agradecimiento a todos los empleados de la Municipalidad de El Guarco, encabezados por su alcalde, Víctor Arias Richmond, y en especial a la Unidad Técnica de Gestión Vial, así como al Conavi, por la pronta atención a las respetuosas solicitudes hechas para que nos ayudaran a reparar dicha vía. Esta se había deteriorado por el excesivo tránsito de vehículos, pues era usada como ruta alterna a raíz del deslizamiento en el kilómetro 37 del Cerro de la Muerte.

Marco Vinicio Porras Quesada

Desamparados

Paso sobre acera

Un “cuidacarros” ubicado cerca de la tienda El Rey, en Curridabat, no hace más que entorpecer el paso por la acera, al acomodar automóviles sobre ella. Fui testigo cuando una señora que se desplazaba en silla de ruedas tuvo que tirarse a la calle y quedó de manera peligrosa detrás de un autobús de Cartago.

Los fines de semana es peor porque los autos bloquean el paso hasta para los que vamos a pie.

Vilma Chavarría Mora

Zapote

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