16 abril, 2015

El precio de las medicinas

Por una ley que regule

La mayoría de los costarricenses, en especial los que hemos tenido que pagar los altos costos de las medicinas y que consideramos abusivas las grandes diferencias entre algunas farmacias, seguimos esperando una ley que regule los precios de los medicamentos, sobre todo cuando tenemos que recurrir a la medicina privada debido al lamentable deterioro de los servicios que presta la CCSS.

Una medida que sería de gran ayuda para los consumidores es publicar periódicamente en un diario de alta circulación una comparación de precios de varios medicamentos en diferentes farmacias. Esto ayudaría, en alguna medida, a regular los precios de las medicinas, mientras se logra aprobar una ley que los regule definitivamente. Incluso, esta iniciativa se podría aplicar también en los precios que cobran las clínicas y laboratorios por exámenes tan importantes para la salud pública, como gastroscopías, electrocardiogramas, rayos X y ultrasonidos.

Antes, el MEIC publicaba comparaciones de las tasas de interés de las tarjetas de crédito, y era de gran ayuda para que los consumidores pudiéramos escoger la que ofrecía las mejores condiciones.

Édgar Gómez Ajoy

Curridabat

No somos súbditos

Los partidarios y propugnadores en Costa Rica de la fecundación in vitro acuden a la socorrida sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Huma-nos que obliga al país a establecer legalmente el uso de esa técnica.

Argumentan que se trata de un mandato ineludible de esa institución, a la que consideran una autoridad superior al Estado –lo que en este caso significa, en realidad, que es superior a las conciencias de los que formamos el Estado–. Sin embargo, ni esa institución ni el Estado mismo tienen semejante potestad.

Ya muy de antiguo tenemos valiosos ejemplos. Por más que el emperador romano Nerón, u otro, fuera y se lo reconociera como autoridad superior a los ciudadanos en lo concerniente a la vida cívica, los cristianos de entonces se negaron a obedecer sus órdenes de adorar a los ídolos, aunque ello les acarreara tormentos y muerte. O si se quiere un caso más moderno: Santo Tomás Moro, aunque fuera ministro y gran amigo del rey de Inglaterra Enrique VIII, no consintió en obedecerle cuando este despreció la santidad e indisolubilidad del matrimonio cristiano, y prefirió ser decapitado por ello.

Análogamente, el Estado costarricense no tiene por qué obedecer la “orden” de un organismo del que es parte, no súbdito, cuando le manda sancionar una ley contraria a la naturaleza y a las convicciones de un pueblo que quiere hijos y no supervivientes de una técnica genética.

Carlos E. Olivera Lahore

Rohrmoser

Mala elección de gabinete

Quisiera que alguien me explique qué está pasando en el Gobierno. Me llama la atención que no exista comunicación entre el presidente y sus ministros, que hacen cosas a espaldas de don Luis Guillermo, y lo peor es que él le resta importancia.

Los diputados dicen que van a llevar la investigación hasta las últimas consecuencias, pero nada. Bien se dice que en Costa Rica no hay escándalo que dure tres días.

Don Luis Guillermo se equivocó al escoger su equipo de gobierno. Con razón prefiere estar la mayor parte del tiempo fuera del país.

Marianella Villalobos Gamboa

Desamparados

Ingreso a la OCDE

El ingreso de Costa Rica a la OCDE representará un poderoso imán para la inversión extranjera directa, siempre y cuando se ataquen las debilidades en infraestructura y educación, se mejore la recaudación fiscal y se establezca un equilibrio entre los ingresos y los gastos del sector estatal.

Asimismo, deben fomentarse las buenas prácticas con una rendición de cuentas adecuada y tendrán que darse mejoras en materia ambiental, para aportar sostenibilidad a los procesos productivos.

Otra buena noticia es que en febrero del 2016 entrará en operación la represa Reventazón. En junio del próximo año operará con plenitud y se espera que abastezca hasta a dos millones de personas con energía eléctrica limpia.

Sergio F. Solano Céspedes

Los Yoses

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