4 julio, 2014

A un abogado indignado

La euforia del Mundial

En su “Carta a un intelectual indignado” ( Foros , 28/6/2014), Alfredo Pizarro reivindica la muy legítima explosión de euforia y de júbilo con motivo de los triunfos de la Sele, frente a personas que enfocan todo ese fenómeno de forma más racional e intelectual, llegando incluso –y equivocadamente, es cierto– a la indignación.

Lo que me mueve a escribir es que pareciera que indignación con indignación se ha de pagar, y don Alfredo arremete, en genérico, contra la “seudointelectualidad tica que no ha producido casi nada de valor ni de utilidad en los últimos cuarenta años”, un gremio líneas después relativamente recalificado como “excelso grupo de intelectuales” cuyas virtudes se circunscriben a ser hábiles estrategas para ganar becas, puestos y premios nacionales.

A lo sumo soy un pseudointelectual , a años luz de ser excelso intelectual ; pero sí me siento profundamente preocupado. Me referiré no al amplio inventario de problemas que nos proporciona cualquier informe del Estado de la Nación, sino sólo a una información tomada casi en tiempo real: en la misma edición en que se publicó su artículo se informa de que el servicio de emergencias 911 recibió, el día de la victoria contra Italia 335 llamadas de auxilio por violencia intrafamiliar.

Comparto con don Alfredo que una forma de interpretar “esta locura” es que se trata de la expresión de “una nación que intenta a saltos y brincos recuperar la fe en sí misma”. Créame, yo también deseo que el país recupere esa fe, pero ojalá acaben pronto los saltos y brincos .

José María Tomás Ucedo

San José

Felicitación argentina

Soy argentino, de Buenos Aires, pero resido en una provincia en el interior de mi país. Como simple persona que opina entre amigos, comenté desde el comienzo del Mundial que tanto los seleccionados de Chile, México, Colombia, EE. UU. y Costa Rica eran los que surgirían como nueva fuerza en el torneo y, en lo personal, creí que en caso de darse el paso a una instancia superior, la de Costa Rica sería la verdadera hazaña, al competir en el grupo de selecciones con figuras muy cotizadas y con vasta experiencia mundialista.

El desempeño de la Sele, con un entrenador colombiano que se siente un costarricense más, no es sorpresa, porque su accionar es fruto de preparación y de asumir que no necesitan ser extraterrestres para competir como actores válidos en la historia del futbol. En suma: nada se les regaló.

Las sociedades están conformadas por personas, y las personas aciertan y cometen errores, pero en líneas generales, muestran claramente su manera de ser, a través de grupos humanos que en ocasiones especiales –como en este caso– las representan. Como hermano americano, mi admiración por lo que están haciendo.

Rogelio Roberto Alsina

Argentina

Tigo imposible

Llamar al 1722 para ayuda técnica es una tortura: publicidad, publicidad... y nadie responde. Y si se logra: promesas, promesas... y nunca llega el técnico. Después de dos semanas de perder el tiempo así, fui personalmente a la oficina central: ¡qué colas! Paciencia, paciencia... Compadezco a los empleados que dan la cara por jefes que parecen burócratas desinteresados. Agradezco al joven que me atendió tan cortésmente, aunque el técnico nunca llegó. Tigo: detenga su crecimiento y atienda bien a su clientela cautiva, o prepárense para el gran éxodo.

Hugo Mora Poltronieri

Escazú

Queja contra Citi

Pésimo servicio de “asesores” de cobros. Fui a las sucursales de Plaza del Sol y Uruca para dos simples gestiones, y continúo sin respuesta después de tres semanas. Para colmo de males, las gestiones las hacen mal y me hacen pasar de asesor en asesor, de llamada telefónica tras llamada, sin encontrar respuesta positiva para mi caso en el que solicito finiquitar trámites, pero nadie sabe cómo hacerlo. Seriedad, por favor.

José Miguel Fallas Barquero

Sabanilla

Atención en Municipalidad

El 25 de junio recibí una pésima atención en la ventanilla 18 de la Municipalidad de San José, ya que el trámite era ahí, pero la persona en el puesto me dijo que no.

Cuando el encargado de repartir las fichas me confirmó que era ahí y se lo hice saber, entonces me dijo que yo no le había dicho a lo que iba, cuando hasta los documentos le había enseñado. Hace falta un curso intensivo de atención al público.

Homero Escorcia López

Pavas

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