12 febrero, 2015

No es comparable

Ataques islamistas e Inquisición

Desde los últimos y bárbaros ataques islamistas contra toda clase de víctimas, se ha vuelto costumbre de algunos comentaristas, para no parecer enemigos de la religión musulmana, evocar como punto de comparación lo sucedido en siglos pasados con la Inquisición católica en Europa occidental.

La supuesta similitud es radicalmente falsa: la Inquisición, por equivocada que pudiera estar, actuaba contra personas individuales, mediante tribunales y según procedimientos oficialmente establecidos, que incluían la intervención de defensores de los acusados y no siempre decretaba pena de muerte; dígalo si no Galileo, quien vivió sus últimos años tranquilamente en su casa. Nada de esto sucede hoy con los individuos y grupos extremistas, como el autoproclamado Estado Islámico y otros varios, que simplemente se dedican a matar sin ton ni son en nombre de un Alá modificado a su antojo.

Por supuesto, la mayoría de los musulmanes no son así, y bastantes autoridades de esa religión han condenado enérgicamente tales procederes, pero lamentablemente es un hecho que todos esos extremistas asesinos son musulmanes –y lo invocan para justificar sus tropelías–, y no de ninguna otra religión . Alguna razón debe haber para ello.

Carlos E. Olivera Lahore

Rohrmoser

Buena actitud

Con el señorío que lo caracteriza, lo que dolorosamente no encontramos en otros parlamentarios, el diputado Rafael Ortiz expuso su posición en el caso Brenes - Soley ( La Nación , 5/2/ 2015). De su artículo rescatamos el respeto al debido proceso, contrario al escarnio que hicieron en la Comisión de Ingreso y Gasto Público (por cierto, ¿por qué este caso se ventila ahí, si es un asunto de Administración y Gobierno?). Digno de mencionar es su prudencia, al no emitir criterio antes de escuchar a las partes, como sí lo hicieron otros sólo por ganar espacio en el circo mediático que se formó alrededor del caso. Esto le permite hoy recapitular con coherencia su actuación. Otros diputados no podrán hacer lo mismo.

Gustavo Elizondo Fallas

Santa María de Dota

Incomprensible

En 1986, cuando mi suegro empezó a construir plantas de tratamiento de aguas negras, el Ministerio de Salud le negaba los permisos aduciendo que eran mejores los tanques sépticos. Ahora, el AyA está construyendo la megaplanta Los Tajos para el tratamiento de aguas residuales, y los dueños de casa que tengan tanques sépticos deben pagar hasta ¢850.000 para pegarse a dicha planta. ¿Quién debería pagar?

Homero Escorcia López

Pavas

Política, dinero y Celac

Recientemente, se celebró en Costa Rica la III Cumbre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac). Desde el punto de vista de la capacidad de convocatoria, fue un éxito para el Gobierno. Este tipo de conferencias no retribuyen a corto plazo grandes beneficios para los países, pero tampoco afectan las políticas integracionistas tan necesarias entre ellos.

Quizá el mayor aporte para la política de las naciones lo realizó el presidente de Uruguay, José Mujica, al señalar con claridad meridiana que “a los que les guste mucho la plata, no se metan jamás en la política” y que gobernar es sentir en el corazón la alegría de servir a los demás. Mujica dona el 90% de su salario para construir viviendas a los pobres de su país. Lindo ejemplo para nuestros gobernantes.

Álvaro Chaves Sánchez

Heredia

Verdad y libertad

La verdad y la libertad van de la mano. Nuestra democracia se está viendo amenazada.

La Asamblea Legislativa fue escenario de un grave ocultamiento de la verdad en manos de unos “padres de la Patria” que luego culparon a la prensa porque los hechos no les favorecen. Luego, el directorio del Congreso impidió a funcionarios dar declaraciones a la prensa sobre ningún tema.

Ocultar la verdad es alejarnos de la libertad. Sin ser alarmista, siento preocupación profunda por el futuro de mi país.

Los ciudadanos debemos exigir respeto a la libre prensa y libre expresión a todos los funcionarios.

César Monge Conejo

San José

Agradecimiento

Mi más sincero agradecimiento al personal del servicio de Estancia Programada del Hospital Monseñor Sanabria (HMS), al personal de enfermería, a Fabiola, Maylin, Wilfredo, Julián y José; a las asistentes –Isabel, Carmen, Geanina–, y a los médicos de emergencias que me atendieron en un primer momento: Dra. Romero, Dr. Algandona, Dr. Arias y Dr. Santamaría. Los que me atendieron en piso, Dra. Nilka Medina y Dr. Barboza, así como a los estudiantes de medicina.

A todos los que he citado y a los demás, cuyo nombre se me olvida, gracias por todas las atenciones recibidas durante los 23 días de estancia. A los que tanto critican al HMS, les digo que no teman, el aseo y la atención son excelentes.

Jovel Sánchez Díaz

Puntarenas

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