1 mayo

Espacios ocupados

Empleados acaparan parqueos especiales

El viernes 28 de abril fui al Palí de barrio Córdoba a hacer unas compras con mi mamá, pero los espacios para personas con discapacidad estaban ocupados y estacioné al lado de uno de ellos. Para mi sorpresa, cada uno de esos espacios estaba siendo utilizado por vehículos de empleados de la empresa en perfecto estado de salud y sin sobrepasar los 25 años de edad. Al hacer el reclamo, me di cuenta de que uno de ellos tiene un alto cargo en el negocio y su excusa fue que no había otros espacios. Espero una corrección de esta pésima práctica.

Lourdes Mora Vega

San José

Reforma legal

Nuestras principales ciudades han sido tomados por los indigentes. En Alajuela, por ejemplo, decenas deambulan por calles y parques. Allí duermen, mendigan, riñen entre ellos, consumen alcohol y drogas, tienen relaciones sexuales, hacen sus necesidades y rompen las bolsas de basura y la riegan por caños y aceras. Además, aprovechan cualquier descuido para apoderarse de lo ajeno. Todo esto ocurre porque se les permite. El espectáculo cotidiano que protagonizan es nocivo y deprimente, sobre todo, para la niñez y juventud.

La permisividad en que viven contribuye a hundirse en sus propias adicciones. No obstante, las autoridades no pueden actuar para revertir esta situación, pues carecen de una base legal que les faculte para intervenir eficazmente. Falta una ley para reprimir el abuso cotidiano de los lugares públicos. ¿Qué tienen que decir los diputados, los partidos políticos y las organizaciones ciudadanas?

Carlos Molina Jiménez

Alajuela

Estado gigante

Las publicaciones sobre el despilfarro, la ociosidad y la chambonada del Estado para utilizar los préstamos millonarios para hacer obra publica parece no haber tocado las fibras de la vergüenza.

Gracias a la irresponsabilidad de los gobiernos de Liberación y la Unidad Social Cristiana, hoy tenemos un Estado monstruoso, con 330 instituciones públicas, algunas paralizadas por la burocracia y la corrupción. Muchas deberían fusionarse o desaparecer y se tendría que prohibir, constitucionalmente, la creación de nuevos entes.

Estas instituciones se han empoderado, con odiosos privilegios, bajo el amparo de gobiernos blandengues y hasta se dan el lujo de entorpecer el avance de obras.

Al igual a lo sucedido en Francia, también nosotros podemos darles un jalón de orejas a los partidos tradicionales. Según lo anuncian los medios, el bipartidismo se alista con los mismos, no se ve renovación. En Liberación Nacional, el candidato es un ungido de los hermanos Arias, causantes, en su segunda administración, de la mayor crisis fiscal que nos tiene al borde del precipicio. Por otro lado, la Unidad Social Cristiana tiene a varios candidatos que quieren repetir.

Halley Castro Ramírez

Barrio México, San José

Nuevo feudalismo

Asistimos al nacimiento de un neofeudalismo gremial, que se apodera de los escasos recursos. Los políticos proclaman mayor justicia social, pero es mentira y les meten la mano en el bolsillo a los más pobres para obsequiárselo a pequeños grupos de un Olimpo que, como ha demostrado el último Informe del Estado de la Nación, es el poder más ineficiente de la Administración Pública.

El articulo 18 constitucional señala que somos todos los habitantes de este país quienes pagamos los impuestos, quienes financiamos de nuestros bolsillos los servicios públicos, por lo cual resulta inconcebible que los diputados hayan pasado por alto tan descomunal ofensa al pueblo, a los pobres que dicen defender. Carecemos de estadistas, pero abundan los chambones.

Los diputados tienen que crear un régimen único de pensiones. El pueblo no soporta más abusos y en las próximas elecciones pasará la factura.

José Pablo Cruz Espinoza

Goicoechea

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