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Cartas a la Columna

Actualizado el 02 de agosto de 2016 a las 12:00 am

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Elevados intereses

Tarjetas de crédito cobran altas tasas

En un país donde la inflación está controlada, los bancos cobran intereses de más del 4% mensual en las tarjetas de crédito. Eso se llama usura y no hay ley que proteja al consumidor. Los usuarios seguirán endeudándose y pagando un sistema que no piensa en ellos, sino en sus utilidades.

La gente podría usar mejor su crédito y la economía en general se beneficiaría si hubiera un manejo racional y coordinado entre las tasas de interés y la economía del país.

Luis F. Van der Laat

Escazú

El Colegio manda

Ahora resulta que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) obedece la voluntad del Colegio de Médicos.  La Nación   (28/7/2016) informa de que pronto harán falta 130 anestesiólogos, pero la CCSS “espera el aval del Colegio a su solicitud de declarar inopia (faltante), que permitiría traer profesionales del exterior”. Cual el rey Salomón, el Colegio “ha escuchado a todas las partes (...) con el fin de decidir”.  El Estado (CCSS) renuncia así a sus obligaciones en favor de un club privado (Colegio): como si la Cancillería implorase permiso a la Asociación Deportiva Carmelita para abrir o no una embajada en Burundi. ¿Qué tiene que ver el Carmelita con la política exterior? Lo mismo que el Colegio de Médicos con las decisiones del Estado: nada.

Los contribuyentes no pagamos a la Caja para que no decida, sino para que decida bajo su responsabilidad. Esta escandalosa abdicación de obligaciones es una muestra de los “derechos” que se inventan los colegios profesionales contra la ciudadanía. Recordemos el amenazante “tarifario”. 

Víctor Hurtado Oviedo.

San José

Poda de árboles

En un noticiario hace unos días observé cómo un gigantesco laurel de la India se derrumbaba sobre una casa y le quitaba la vida a una señora. Al parecer, la señora había solicitado ayuda al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para descuajar el árbol.

A mí me pasó igual en una cabaña de recreo que tengo en Beverly de Limón, con ese mismo tipo de árboles. También le había solicitado al ICE la colaboración y llegaron, pero únicamente cortaron las ramas que en un futuro pudieran rozar el cable primario. Días después, el laurel cayó en el techo de mi cabaña y la destrozó totalmente.

Estos eventos se habrían evitado si en el ICE, como política humanitaria, existiera la vocación de servicio, que está por encima del “a mí no me toca”. Estos árboles, cuando se desraman, retoñan en maravillosas figuras ornamentales, como los que están en la gasolinera diagonal a la Embajada de los Estados Unidos.

Edwin Jiménez Rodríguez

San José

Trabajo en equipo

En la última página de la edición dominical de La Nación, aparece una fotografía que posiblemente pasó inadvertida para muchos lectores; se trata de una toma del TransAlp, competencia de primer nivel de ciclismo de montaña, donde aparece el ciclista Dax Jaikel caminando una parte difícil de la ruta, mientras su compañero de equipo, Lico Ramírez, carga las bicicletas de ambos.

Me llama la atención saber que el primero de ellos tiene una prótesis en la pierna derecha y que, aun así, participa en este tipo de competencias, como lo ha hecho en la Vuelta a Costa Rica. Esto no fue impedimento para ocupar el segundo lugar de tan importante carrera.

Pero quizá lo más impactante es ver al gran ciclista Ramírez, consciente de que para Jaikel es más difícil el trayecto, cargar con la bicicleta de su compañero. Esto se llama solidaridad y trabajo en equipo. Gracias a Lico por su gran corazón y a Dax por su valentía, que nos hacen volver a creer en la humanidad.

Gustavo Elizondo Fallas

Santa María de Dota

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