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Cartas a la Columna

Actualizado el 15 de octubre de 2015 a las 12:00 am

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Suspensión de servicios

Facturas pagadas aparecen pendientes

Las empresas públicas autorizan a personas o negocios para cobrar los recibos por servicios como agua o luz, pero ¿qué garantía tienen los clientes de que el pago se efectúa en realidad?

A la señora que trabaja en la casa, 18 meses después, le cortaron la luz porque supuestamente tenía facturas pendientes. El recaudador es quien debería asumir la responsabilidad, y no la persona que pagó en tiempo.

En este caso, el negocio donde efectuó el pago ya no existe, por lo cual no hay a quién reclamarle.

Jorge E. Varela Solís

Moravia

Faltaron los medios

Los buenos periodistas no cesan de advertir que el desarrollo de un país no se produce si no es por la autopista del conocimiento. La deserción escolar y colegial es el golpe más fuerte en contra de “Costa Rica es mi patria querida”.

Cada año se organiza La Feria del Libro, con el esfuerzo de cientos de personas. Ese es el desfile con el armamento más sólido para vencer en la guerra contra la ignorancia, la desocupación, la vagabundería y el atraso de un pueblo.

En otros países, la feria del libro dura un mes y los medios llegan todos los días a transmitir, a toda hora, bellísimos programas para niños, estudiantes, adultos y gente mayor. Es una fiesta para descubrir un mundo mejor, para enriquecer nuestro atolondrado cerebro.

Tan pobre periodismo se practica en Costa Rica que interesa más una carrera ciclística que dura ocho días, una corrida de toros –que le cuesta varios millones a la Caja– o una mejenga dominguera que da pena.

Rodolfo Borbón Sartoresi

Escazú

Sin planificación

Semana y media atrás, colocaron dos reductores de velocidad en la carretera que conduce a Santa María de Dota. Así pasamos de tener tres a contar con cinco en un trayecto de 600 metros.

Es importante la utilización de este tipo de mecanismos para evitar accidentes; sin embargo, es totalmente absurdo que en una distancia tan corta exista una cantidad tan excesiva.

Antes de proceder deberían tomar en cuenta otros factores: la carretera es ruta nacional, uno de los reductores se encuentra en una curva y a los dos nuevos no los han pintado.

Ante esta situación: ¿Qué respuestas dará el Conavi?

Carlos Mario Canessa

Santa María de Dota

Olas y golondrinas

Las olas espumosas que golpean la orilla de una de las playas más conocidas no pudieron evitar traer consigo una marea de basura que flotaba en medio del océano.

La mayor parte de la basura que llegó es plástico, estereofón, latas; también vi zapatos, sandalias, ropa. Eso fue lo que pude observar.

Imagino lo que no pude ver ni tocar: químicos, líquidos tóxicos, etc., que posiblemente aún bailan entre las olas y que quedaron entre los granos de arena por donde caminamos.

Lo que ya no necesitamos en nuestras casas es lo que estaba ahí: cajas, bolsas, latas.

Llegaron de cualquier parte del mundo, de muy cerca, de muy lejos, de países lejanos y países cercanos. Somos un solo mundo, con un mismo mar que no tiene fronteras para detener la basura que llega de cualquier parte.

No se dejarán de consumir los productos que venden en el mercado; sé que no hay marcha atrás para volver a las bolsas de papel, cada vez se usan menos las botellas de vidrio, lo ideal sería sustituir todo lo que dura 400 años en destruirse, pero no es así.

Ayudemos un poquito aunque no sea nuestra culpa individual; compartamos ideas, tomemos en serio lo de clasificar los deshechos, mandemos a reciclar, tratemos de reutilizar una y otra vez las bolsas plásticas, utilicemos en algo las cajas verdes de comida para llevar, usemos como abono los deshechos orgánicos en el jardín. Lo que sea, poco o mucho, vale. Porque no podemos contratar una empresa que se lleve la basura fuera de nuestro planeta.

Podría ser que, sin darnos cuenta, ayudamos a que un pez no quede atrapado en nuestro deshecho plástico y para él la vida sea diferente, aunque nunca lo sepamos.

Dice un refrán: “Una golondrina no hace verano”, pero sí lo anuncia.

Estercita Brenes Orellana

Montes de Oca

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