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Cartas a la Columna

Actualizado el 23 de noviembre de 2014 a las 12:00 am

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Plan Nacional de Desarrollo

Esfuerzo para disminuir pobreza

Según entiendo, entre las prioridades del presidente con este plan, está reducir considerablemente la pobreza, y eso me alegra el corazón. Es bueno que nuestra gente en la pobreza tenga más acceso a la vivienda digna y una alimentación básica más conveniente. Sin embargo, ese cuentito de combatir la pobreza ya lo hemos escuchado muchas veces y, al final, lo mismo o peor. Pasan gobiernos y gobiernos y no vemos un avance sustancial en tan delicado tema. Si el señor Solís ciertamente se empeña en ello, pues deseémosle que pueda cumplir a cabalidad su meta al final de sus cuatro años. Parece que el Sr. Mujica, en Uruguay, en su momento consideró que combatir la pobreza no era solamente una obligación política, sino un asunto de ética. Quiera Dios que nuestro presidente lo vea también de esa manera y que al final de este periodo tengamos un mejor panorama.

Vicente Saborío Carballo

Alajuela

Reflexión en cárcel

Cada sábado durante 30 años (desde el 22 de noviembre de 1984), los privados de libertad de máxima seguridad de La Reforma olvidan sus delitos por unas horas y reflexionan con gran intensidad el mandamiento del amor junto con la Comunidad Católica Pescador de Hombres. Estos renovados varones de distintas profesiones nacieron al alero del movimiento de Cursillos de Cristiandad, bajo la dirección espiritual de nuestro fundador, monseñor Rómulo Emiliani. La etapa de máxima seguridad la componen cuatro módulos de 11 celdas, para un total de 44 privados. Estos tienen una hora de sol y la celda es de tres por tres. Cabe mencionar que muchos de estos presos, la única visita que reciben es la nuestra. Con ello, hacemos vida el mandato del Señor en Mateo 25,36: “Estuve preso y fuiste a visitarme”.

Halley Castro Ramírez

Barrio México

Cálculo de marchamo

El Ministerio de Hacienda se equivoca (o lo hace a propósito para cobrar más de lo debido) al calcular el precio del derecho de circulación de vehículos, ya que toma como base el vehículo más nuevo en cada categoría y marca, cuando un vehículo 2004 no tiene la tecnología de un 2014, además de que el del 2004 se deprecia. El valor que debe tomarse en cuenta es el de mercado.

Homero Escorcia López

Pavas

¿Ahorro en compras?

A nivel gubernamental nos hacen creer a los ciudadanos que la plataforma Mer-Link se estableció para ahorrar en las compras que realizan las entidades descentralizadas. En mi caso, por mi experiencia, creo que es todo lo contrario. Una compañía por mí representada durante 16 años le ha venido prestando a la Aresep servicios con los precios más competitivos del mercado. En setiembre nuestra empresa participó, por primera vez, en una licitación a través de esta plataforma. Por una confusión de nuestra parte respecto a un requisito formal, mi representada fue descalificada, lo cual acepto, pero se adjudicó el cartel a una persona física con un precio 236% más alto del vigente en el mercado, o sea, el estipulado en el contrato, por los mismos servicios que mi empresa tiene firmado con esa entidad hasta el próximo diciembre del 2014. Sería importante que alguien del Gobierno le explique a la ciudadanía en general si esto es ahorrar en las compras del Estado.

Jorge RiveraAcuña

San José

Mala conducción

El pasado 7 de noviembre me dirigí en autobús de la línea Guapileños hacia Río Jiménez a las 3:30 p. m. El chofer, subiendo después del peaje, nunca tomó el carril de la izquierda, como corresponde al tránsito lento, y a la vez impedía que los autos que venían en dirección contraria pudieran adelantar. Me sorprendí cuando el domingo 9 de noviembre otro chofer de esa empresa, que hacía la ruta Río Jiménez - San José a las 9:30 a. m., hizo lo mismo de regreso desde el cruce de Río Frío hasta el túnel Zurquí: usó solo el carril derecho en todo momento.

Jorge Bernal Villalta Mora

San Francisco de Dos Ríos

Embajada en Montevideo

El pasado 13 de noviembre, día del partido “amistoso” entre las selecciones de fútbol de Costa Rica y Uruguay, como a las 2 p. m. me presenté junto con mi hijo ante nuestra embajada en Montevideo, en procura de información acerca de la competencia.

Fui atendido, por medio de un intercomunicador colocado en la reja que protege la casa, como a cinco metros de la puerta principal, por quien fungía entonces como secretario de la legación.

Después de haberme identificado con nombre y apellidos como ciudadano costarricense, la voz me preguntó, de manera fría y cortante: “¿Qué quiere? ¿Qué se le ofrece?”. Ante forma tan grosera de atender; opté por contestar: “No, gracias, no quiero nada”. Nunca se abrió una puerta ni se asomo rostro alguno. Aquello parecía una fortaleza medieval.

Se dice que como no tenemos ejército, debemos, al menos, tener un Servicio Exterior de primera. Yo creo que no tenemos ni lo uno ni lo otro.

Francisco E. Villalobos González

Montevideo

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